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Viernes, 15 de Enero de 2010

"Nunca se me habían escapado de las manos tantos pacientes en cuestión de minutos"

Un cirujano de EEUU habla de su impotencia ante la magnitud de la tragedia que estremece a Haití. La ayuda internacional ha comenzado a llegar, pero la organización resulta muy complicada.

PUBLICO.ES ·15/01/2010 - 17:23h

En el tercer día después del terremoto en Haití el país continúa sumido en el caos y la esperanza de continuar rescatando personas con vida bajo los escombros comienza a disiparse.

La ayuda internacional ha comenzado a llegar, pero la organización en una situación así es muy complicada. A la ciudad de Puerto Príncipe derruida, se suma la dificultad del transporte terrestre, la imposibilidad material de cubrir las necesidades médicas y la desesperación de los supervivientes.

El neurocirujano estadounidense, Barth Green, que se encuentra en la isla en labores médicas de ayuda a los heridos, afirmó hoy en un mensaje enviado a su organización Step by Step que se siente "muy viejo para llorar" ante la impotencia que acumula por la magnitud de la tragedia que estremece a Haití.

"Nunca se me habían escapado de las manos tantos pacientes en cuestión de minutos. Nunca he visto tanta amputación de miembros del cuerpo".

Ayuda insuficiente

Hoy, la organización policial mundial Interpol ha señalado que enviará a Haití, eso sí, el próximo lunes, a un equipo de expertos en identificación de víctimas en desastres. Poca cosa para un país que está enterrando a sus fallecidos en enormes fosas comunes.

Médicos sin Fronteras ha asegurado hoy que miles de personas necesitan ser intervenidas quirúrgicamente de forma inmediata. La situación es desesperada mientras esperan a que les llegue el turno en medio del caos que reina en la capital haitiana.

Las heridas más frecuentes que presentan los pacientes son "fracturas abiertas" que requieren cirugía, dijo un responsable de MSF, aunque dijo que también hay heridos con quemaduras graves. Hasta el momento, y desde que ocurrió el temblor de tierra hace tres días, los equipos de MSF han podido tratar y estabilizar a unos 1.500 heridos, en sus instalaciones y en hospitales de campaña.

En este sentido, la ONU coordina con las autoridades de Haití la posibilidad de utilizar el estadio nacional de Puerto Príncipe para instalar un hospital de campaña en el que trabajarán equipos médicos internacionales.

Según los últimos reportes de Naciones Unidas y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), algunas de las zonas más afectadas por el sismo presentan un grado de destrucción tal que entre el 50% y el 70% de edificaciones han quedado destruidas.

Caos

El agua y los alimentos escasean y los que hay se venden a precios por las nubes, las comunicaciones siguen cortadas, salvo las satelitales, el hedor de los cadáveres en descomposición y el polvo de los edificios derrumbados hace irrespirable el aire.

Tamopoco hay medios de transporte por falta de combustible y porque muchas vías son intransitables, y los hospitales no dan abasto para atender a los heridos.

La desesperación se ha transformado en rabia en algunos lugares y ha habido saqueos y hasta barricadas formadas con cadáveres en algunas calles, según informan medios locales e internacionales.

Desesperación, rabia e impotencia

La falta de presencia policíal ha disparado la inseguridad y se esta registrando un aumento de los casos de pillaje en Puerto Príncipe, según alerta Radio Metropole.

La Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haiti (Minustah) es la única fuerza que intenta atajar el deterioro de la situación de inseguridad, pero su tarea es titánica debido a la amplitud de la catástrofe.

El responsable de las operaciones de mantenimiento de la Paz de la ONU, Alan Le Roy, teme que la situación de inseguridad se complique en los próximos días y que las agresiones y actos de delincuencia vayan en aumento.