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Viernes, 15 de Enero de 2010

The Lancet aboga por ajustar la dosis de antibiótico al peso del paciente

EFE ·15/01/2010 - 07:55h

EFE - Los datos existentes apoyan la teoría de que agentes antimicrobianos como los usados para combatir infecciones respiratorias o en la orina, de los que se suele prescribir la misma cantidad para todos los adultos, deberían suministrarse en mayor cantidad para aquellos pacientes con un cuerpo que tenga un tamaño por encima de la media. En la foto, una farmacia en Ochtrup (Alemania).

Las dosis de antibiótico y de otros agentes anti-microbianos se deberían ajustar al peso de cada paciente para optimizar su efectividad, según recomienda la revista médica "The Lancet" en su último número.

Matthew E. Falagas, del Instituto Alfa de Ciencias Biomédicas de Atenas, explicó en la publicación que, en la mayoría de los casos, las dosis de antibiótico que se recomiendan para adultos no se ajustan en la práctica clínica al tamaño del cuerpo del paciente.

El especialista pone como ejemplo que una mujer de 90 kilos y 1,90 metros y otra de 56 kilos y 1,50 metros de altura (que tienen el mismo índice de masa corporal) reciban la misma dosis de antibiótico si sufren neumonía, aunque una sea el doble de grande que la otra.

Los datos existentes apoyan la teoría de que agentes anti-microbianos como los usados para combatir infecciones en el tracto respiratorio o en la orina, de los que se suele prescribir la misma cantidad para todos los adultos, deberían suministrarse en mayor cantidad para aquellos pacientes con un cuerpo que tenga un tamaño por encima de la media prevista para la dosis habitual.

El suministro de dosis de acuerdo con el peso del paciente ya es utilizado en agentes anti-microbianos específicos con una ventana terapéutica reducida, como la daptomicina y la amfotericina B, así como en aquellos prescritos para altas dosis, como el cotrimoxazol y el metrodinazol.

Falagas sostiene que estas premisas deberían vigilarse de forma especial en aquellos pacientes que tienen riesgos añadidos de contraer infecciones o que sufren deficiencias inmunológicas.

El especialista añadió que estas indicaciones también deberían tenerse en cuenta a la hora de prescribir antibióticos a niños, en los que se está observando un aumento de casos de infección con patógenos resistentes procedentes de su entorno familiar y social.

Para el autor, el uso de las nuevas tecnologías facilitaría el trabajo de los médicos, que podrían hallar fácilmente la dosis adecuada para cada paciente en lugar de tener que emplear complicadas fórmulas matemáticas.

Por todo ello, considera necesario que se realicen más estudios para guiar a los facultativos sobre cómo optimizar la efectividad y seguridad del uso de antibióticos en pacientes cuyas características físicas se desvían de la media.