Archivo de Público
Jueves, 14 de Enero de 2010

La ONU sigue concentrada en salvar vidas y evalúa la financiación para Haití

EFE ·14/01/2010 - 15:53h

EFE - La capital de Haití, el país más pobre de América, es desde el pasado martes una herida abierta, donde los muertos y los vivos se mezclan entre ruinas y escombros.

La ONU, dos días después del terremoto que asoló Haití, sigue concentrada en salvar la vida de quienes aún siguen entre los escombros, al tiempo que evalúa el monto que pedirá a la comunidad internacional para asistir al país caribeño para salir de su grave situación.

"Hay gente que sigue viva bajo los escombros y debemos salvar todas las vidas que podamos", afirmó hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que también señaló que "las necesidades son inmensas".

En lo inmediato, los equipos de la ONU necesitan material médico, alimentos, agua, carpas, palas y equipamiento pesado.

Estados Unidos, Francia, España, Alemania, Reino Unido, Canadá, Japón, China, Indonesia, México, Cuba y Venezuela, entre otros países, han enviado equipos de socorro y rescate, así como material de primera necesidad y alimentos para ayudar a los haitianos.

Ban subrayó que esos equipos, que empiezan a llegar a Haití desde múltiples países, "intentan encontrar más supervivientes. Las primeras 72 horas son esenciales para encontrar a muchos desaparecidos, tal como la experiencia indica que ha ocurrido en anteriores desastres".

Asimismo, se refirió al "milagro" de esta jornada, como fue encontrar entre los escombros al agente de seguridad estonio, Tarmo Joveer, de 38 años, al tiempo que reiteró su confianza en que esas situaciones se repitan los próximos días.

El máximo responsable de la ONU se declaró satisfecho de los compromisos y muestras de solidaridad hacia los haitianos desplegada por la comunidad internacional.

Por su parte, el subsecretario general de Asuntos Humanitarios, John Holmes, anunció que este viernes se lanzará un llamamiento humanitario de emergencia para asistir a la población damnificada por ese desastre, que afecta a un tercio de los casi diez millones de habitantes de esa nación americana.

Holmes explicó que la cantidad que las Naciones Unidas pedirá a la comunidad internacional de donantes aún no está decidida.

El coordinador de la ayuda humanitaria de la ONU subrayó que los equipos centran su atención, además de en salvar vidas, en tener suficientes galenos y medicinas, ya que la infraestructura de los hospitales haitianos ha sido gravemente dañada.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ocho hospitales haitianos resultaron destruidos o gravemente dañados, lo que dificulta la asistencia a los heridos.

Holmes reconoció que "la situación sobre el terreno es extremadamente preocupante" y alertó de la gran escala del desastre y de las posibles cifras finales de personas fallecidas, así como de los problemas médicos que se plantean en el país.

En cuanto a la situación del personal de las Naciones Unidas, Ban indicó que 150 empleados de su sede en Puerto Príncipe están desaparecidos, pues calculan que entre 100 y 150 personas estaban en el edificio principal, conocido como Hotel Christopher, que se derrumbó.

La ONU informó, además, que sumaban 36 los fallecidos entre su personal asignado a la Misión de Estabilización en Haití (Minustah).

Uno de los responsables de las Naciones Unidas en Haití, David Wimhurst, indicó durante una videoconferencia entre Nueva York y Puerto Príncipe que entre los muertos hay cuatro policías, 19 militares y 13 civiles.

Tampoco se ha localizado al responsable de la Minustah, el tunecino Hédi Annabi, y su adjunto, Luiz da Costa, aunque el mismo presidente de Haití, René Préval, y el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, los dieron por muertos tras el sismo.

En cuanto a la situación de seguridad, ésta corresponde a los 3.000 "cascos azules" de las Naciones Unidas que, junto a la Policía local, mantienen la ley y el orden de la asolada capital haitiana, la más afectada por el movimiento telúrico de 7 grados Richter.

"Se mantiene el orden y la seguridad. Las fuerzas de paz patrullan (la ciudad), escoltan y asisten en la distribución de la ayuda humanitaria", señaló Ban.

La distribución de la ayuda humanitaria está en manos de las diversas agencias del sistema de las Naciones Unidas, así como de la Cruz Roja Internacional y diversas organizaciones no gubernamentales.

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) informó que en la ciudad de Jacmel, al sur del país, distribuyó 2.500 kits de cocina y 5.000 bolsas de un litro de agua para que la población pueda preparar la comida suministrada por el PMA.

También entregaron suministros por valor de 500.000 dólares para ayudar a unas 10.000 personas, incluyendo sales para rehidratación oral que combaten episodios de diarreas, pastillas potabilizadoras, lona impermeable y tiendas para proporcionar un techo provisional.

Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) comenzaron conjuntamente la distribución de su ayuda.

La OIM señaló que en sus almacenes de Haití cuenta con ayuda para asistir a unas 10.000 familias y que mientras el PMA repartirá alimentos, la organización de las migraciones distribuirá lonas impermeables, mantas, bidones, contenedores de agua y materiales para refugios.