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Viernes, 15 de Enero de 2010

López busca impulso frente a la pérdida de apoyo social

Reúne a sus 300 altos cargos para animarlos a continuar

GUILLERMO MALAINA ·15/01/2010 - 00:10h

Patxi López, ayer en Vitoria. - EFE

Ocho meses después de llegar a Ajuria Enea, el lehendakari, Patxi López, reunió ayer a 300 altos cargos de su Gobierno para darles ánimo, fijar definitivamente el rumbo para esta legislatura y buscar, además, el compromiso de la sociedad vasca para el desarrollo de su proyecto: "La ciudadanía vasca nos ha concedido el enorme privilegio de soñar un nuevo futuro para Euskadi. Lo hemos soñado juntos y juntos lo vamos a construir".

El lehendakari quiso reunir a sus altos cargos [entre consejeros, viceconsejeros, directores y asesores] con motivo del nuevo curso de 2010. Durante una hora y media, hizo balance del camino recorrido estos meses y presentó los proyectos más relevantes para el futuro. Pero el acto tenía otro fin: animar a su equipo tras unas semanas de desconcierto. La razón básica es la última encuesta del Euskobarómetro, según la cual el 71% de los vascos tiene poca o ninguna confianza en el Gobierno vasco.

"Hemos venido para cambiar las cosas, no tengáis miedo"

Así, el lehendakari, que ya ha incrementado su presencia pública en diversos actos para corregir esa tendencia, reservó ayer las tres últimas páginas de las 34 que componían su discurso a reafirmar ante todo su equipo su proyecto. "Tenemos las ideas claras (...) Hemos venido para cambiar las cosas y definir el futuro de Euskadi. No tengáis miedo. Recordad la audacia y el valor de los primeros socialistas vascos que soñaron la igualdad ciudadana entre la miseria de las minas", los arengó.

"Nuevo contrato social"

En la parte de su discurso dirigida ya más a la sociedad, defendió que la Euskadi del siglo XXI debe basarse en "nuevo contrato social", una nueva fórmula de entender la relación entre ciudadanía y Administración: "Vamos a dar respuesta a la famosa frase de Kennedy ¿Qué puedo hacer yo por mi país?", dijo. A su juicio, este es el planteamiento a seguir para dejar el futuro de Euskadi en manos de los ciudadanos ante "los debates identitarios agónicos" del nacionalismo vasco.

A lo largo de su intervención, desgranó también los ejes de actuación de su Gobierno, dirigidos sobre todo a superar la crisis: "Somos capaces de salir fortalecidos". Además, se comprometió a mantener las ayudas al euskera, a reformar la sanidad para atender a enfermos en su domicilio, a instaurar un programa para que perceptores de ayudas sociales encuentren empleo, a desarrollar un plan ferroviario como "mayor apuesta" de transporte y a impulsar la I+D+i.