Archivo de Público
Viernes, 15 de Enero de 2010

Cospedal planta cara a Camps y Valcárcel

También Castilla-La Mancha "tiene derecho a enriquecerse"

MARÍA JESÚS GÜEMES ·15/01/2010 - 02:00h

DANI POZO - María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy en la sede nacional del PP.

Con diplomacia pero con mano firme, María Dolores de Cospedal volvió este jueves a marcar terreno. "Los madrileños tienen derecho a disfrutar del agua. Por supuesto. Igual que los valencianos, los murcianos, los andaluces...", señaló la secretaria general del PP y presidenta de los conservadores en Castilla-La Mancha.

Era su respuesta a Esperanza Aguirre, quien el miércoles pasado, apoyó a sus compañeros Francisco Camps y Ramón Luis Válcarcel en la "guerra del agua" del PP. La presidenta de la Comunidad de Madrid dijo que "nadie puede apropiarse del agua porque es patrimonio de todos los españoles".

"No hay bandos dentro del PP", señala Esteban González Pons

Cospedal no le quitó razón pero hizo un apunte. "Todo el mundo tiene derecho a enriquecerse con el agua. También los territorios por dónde discurren las cuencas naturales, como es el de Castilla- La Mancha", dijo en dos ocasiones.

La negociación por el Estatuto de Castilla-La Mancha sigue bloqueada porque la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia se niegan a que en el texto se incluya una reserva estratégica de 6.000 hectómetros de agua. Para ellas sería similar a poner fin al trasvase Tajo-Segura.

Zapatero: el único culpable

El jueves, Cospedal en Toledo volvió a echarle la culpa de todos los enfrentamientos entre Comunidades a Zapatero. "El presidente nos ha metido a todos en un problema muy serio", denunció recordando que fue él quien derogó el Plan Hidrológico Nacional (PHN).

La mano derecha de Rajoy reconoció que "las discrepancias en materia de agua entre autonomías nunca son buenas para nadie" y apeló a que todo el mundo "ponga de su parte la mejor voluntad" para dar con una solución. "Aunque muchos tengan ganas e interés en incendiar todo este asunto, yo creo que lo mejor es hablar con prudencia y discreción", recomendó.

Cospedal reclamó "la mejor voluntad" para dar con una solución

Cospedal no quiso contestar si todo lo que está ocurriendo le puede costar una derrota electoral en 2011 en Castilla-La Mancha. Tampoco se pronunció sobre la constitucionalidad o no de establecer una reserva hídrica en el Estatuto, afirmando que eso le corresponde al Tribunal Constitucional.

Igualmente no quiso garantizar la unanimidad de voto de todos los diputados del PP cuando se tenga que aprobar la reforma estatutaria en el Congreso. "Ahora estamos en el momento de la negociación. No en otro", puntualizó.

También el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons se refirió ayer a este asunto. Él si cree que se cumplirá la disciplina de voto: "En el PP los diputados votamos siempre unidos y estoy convencido de que todos se sentirán cómodos con los textos que finalmente sean sometidos a votación".

Pons quiso apaciguar la situación tras las últimas palabras de Aguirre: "No hay bandos dentro del PP". Como diputado valenciano esquivó una pregunta sobre si estaba o no de acuerdo con la cifra que se maneja para la reserva. Prefirió tirar de argumentario y volver su vista hacia el presidente del Gobierno: "El problema es que hay una falta clamorosa de política hidrológica y ésta será subsanada por el sentido común de los parlamentarios". Y aprovechó la ocasión para lamentar que "ni siquera" se hayan puesto en marcha "las desaladoras".