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Viernes, 15 de Enero de 2010

Los candidatos chilenos cierran la campaña empatados

Menos de dos puntos separan en los sondeos al oficialista Frei del derechista Piñera. El apoyo de Enríquez-Ominami a la Concertación puede entregar el triunfo de la izquierda

SOLEDAD PINO ·15/01/2010 - 02:00h

Un chileno mira las portadas de varias revistas con las fotos de los candidatos presidenciales.

Hasta ahora, todos los sondeos en Chile indicaban que la derecha triunfaría en la segunda vuelta presidencial que se llevará a cabo este domingo. Sin embargo, un gesto político de última hora podría revertir ese pronóstico.

El llamado "tercer candidato", el diputado Marco Enríquez-Ominami, que obtuvo el 20% de los votos en la primera vuelta el pasado 13 de diciembre, ha dado su respaldo al representante oficialista, Eduardo Frei, que en dichos comicios obtuvo un escuálido 29,6% de los sufragios, muy por debajo del derechista Sebastián Piñera, que arrasó con el 44%.

Tanto Piñera como Frei se han esforzado estas últimas semanas en atraer al electorado de Enríquez-Ominami, pues se considera que este puede decidir la segunda vuelta.

El último sondeo, dado a conocer justo antes de que Enríquez diera su apoyo a Frei, daba a este un 49,1%, mientras que Piñera seguía por delante con el 50,9%. Se habla de empate técnico, pero lo cierto es que el candidato oficialista ha logrado un gran repunte en el último mes de campaña.

El gesto de Marco Enríquez-Ominami era esperable, ya que hasta septiembre de 2009 este joven diputado de 36 años militaba en el Partido Socialista, parte de la coalición gobernante de la presidenta saliente Michelle Bachelet, la Concertación de centro-izquierda, que lleva en el poder 20 años, desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet. El espaldarazo, que fue rácano y tardío, viene a sumarse al que hace un mes hiciera la izquierda dura, cuyo presidenciable, Jorge Arrate, logró un 6% de los votos en la primera vuelta.

Muchos de los dirigentes que respaldaron a Enríquez-Ominani ya habían entregado su apoyo a Frei. Otros se decantaron por el bando del derechista Piñera.

Pero la decisión de respaldar a Frei no era fácil, pues Enríquez había basado su campaña en criticar a la Concertación y su apoyo al candidato oficialista podría entenderse como una incoherencia.

"Mal menor"

Enríquez: "A Piñera lo apoyan cómplices de los asesinos de mi padre"

El miércoles, a un día del cierre de la campaña y a cuatro de que siete millones de chilenos acudan a las urnas, finalmente Enríquez-Ominami apoyó a Frei, pero lo hizo de una manera muy singular, sin nombrarlo ni elogiarlo. Dio a entender que votaría por Frei por ser el "mal menor", para evitar que la derecha llegue al poder.

"Declaro formalmente mi decisión de apoyar al candidato de este pueblo, ese por el que el 29% de los chilenos votó", dijo Enríquez en el Parlamento. Reconoció que su gesto no había sido fácil, porque para él tanto Frei como Piñera "son líderes del pasado".

"El sector que apoya a Sebastián Piñera [lo forman] cómplices de quienes asesinaron a mi padre [el líder revolucionario Miguel Enríquez]. Más grave aún, son los que hoy que en día no se arrepienten de nada y se enorgullecen de haber asesinado a mi padre", explicó.

Para el joven diputado, tanto Frei como Piñera son líderes del pasado

"Desde ese dolor mío y el de miles de víctimas directas, se levanta esta distancia infranqueable que nos separa de la candidatura de la derecha", añadió Enríquez.

El joven diputado instó a los partidos de oposición a reconocer los errores y realizar un mea culpa por los crímenes que se cometieron durante la dictadura del general Pinochet. Gane quien gane, recalcó, él se constituirá como una fuerza de oposición.

Oferta de Piñera

El candidato Frei no tardó en comparecer ante los medios: "Recibo con humildad, sin ningún signo de soberbia ni de arrogancia, el apoyo explícito que me ha entregado Marco Enríquez", proclamó.

En la oposición, Piñera recibió la noticia con un rictus de malestar, por cuanto existía la posibilidad de que Enríquez-Ominami no se decantara por ningún candidato. Sin embargo, reaccionó pronto: "La gente que apoyó a Marco están con el cambio y no con el pasado ni con los mismos de siempre. Nosotros los esperamos en nuestro gobierno".