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Jueves, 14 de Enero de 2010

"Situación catastrófica. Por favor, llama a mis abuelos y diles que estamos bien"

El desesperado mensaje desde Haití de la familia sevillana a sus parientes en España

MARÍA SERRANO / PÚBLICO ·14/01/2010 - 17:19h

La capital de Haití es una herida abierta. EFE

"Estamos bien. Situación catastrófica. Por favor, llama a mis abuelos y diles que estamos bien. Gracias. Os queremos".

Este SMS, enviado a primera hora de la tarde por Giselle, de 13 años, a Manuel, un primo de Barcelona, es la primera señal de vida que han recibido María San Pedro Cuadri y Antonio Villar, el matrimonio sevillano que ayer estaba desesperado porque no habían tenido noticia de sus familiares en Haití.

Su hija Carmen y su marido, Max Garnier, de origen haitiano, habían ido unos días de visita al país centroamericano con su hija Gisela y otra menor de un matrimonio anterior del hombre. El pasado viernes fue la última vez que hablaron con sus familiares en Sevilla (fotogalería del terremoto). "Mi hija me llamó desde un call center, sólo tenía dos minutos para comunicarse conmigo. Se escuchaba muy mal porque la comunicación estaba entrecortada, pero a mí me sirvió para poder quedarme tranquila", explica entre lágrimas en su casa María, en el barrio de Sevilla Este.

"Ahora se encuentran incomunicados" 

La familia se encuentra actualmente en un poblado, a 15 kilómetros de la capital, Puerto Príncipe, según ha confirmado un hermano de Max Garnier que vive en Holanda. "A la zona sólo se accede por avioneta o en autobús de forma normal. Ahora se encuentran incomunicados", explica.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores aseguran, no obstante, que "no han podido tener contacto con ellos que permita saber con certeza la situación en la que se encuentran". El mensaje de texto es la única vía de comunicación con su familia en España.

El Gobierno no ha localizado a todos los españoles residentes en Haití (en total, 109) aunque espera hacerlo con el resto en las próximas horas, según ha explicado la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez. Queda por encontrar, por tanto, a la mitad de los españoles.

Problemas en las comunicaciones

Los problemas para establecer comunicaciones telefónicas con la isla angustian a los familiares de los desplazados a Haití. Dificultades que también padece la embajada de España en Haití. Anoche sólo habían podido confirmar que 75 de los 111 miembros de la colonia española estaban localizados, sanos y salvos.

No hay noticias de una funcionaria de la UE que estaba en un edificio destruido

No había noticias de Rosa Crespo Biel, la subinspectora de la Policía Nacional que permanecía desaparecida. Crespo, de 47 años, es la única integrante del contingente de 41 policías y guardias civiles españoles desplegados en la misión de la ONU en Haití que no había sido localizada.

Tampoco se sabía nada de Pilar Juárez, funcionaria de la UE que se encontraba trabajando en la cuarta planta de un edificio de la ONU en Puerto Príncipe cuando el inmueble se vino abajo.

Desde Olot, Girona, los amigos de Francesc Rabat intentaban localizarle sin éxito. "Se fue el viernes de vacaciones y no sabemos qué ha sido de él. Estamos muy preocupados", cuenta su amigo Jordi en conversación telefónica. Sus amigos han apuntado el nombre de Rabat en la lista que la Cruz Roja ha colgado en Internet (www.familylinks.icrc.org) para recopilar información sobre los desaparecidos.