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Miércoles, 13 de Enero de 2010

Osasuna y Racing pasan a cuartos

Un solitario gol de Masoud da el pase a los navarros. El Alcorcón mereció más en su visita al Sardinero

PÚBLICO ·13/01/2010 - 22:00h

EFE/Esteban Cobo - Canales en un momento del partido contra el Alcorcón.

Durante 45 minutos, el fútbol intercambió los galones. Parecía que los locales eran los líderes de Segunda y los de Alicante quienes ocupan la parte baja de Primera. Era como si Osasuna se hubiera olvidado de ese martilleo en la cabeza que le obligaba a marcar para clasificarse, un desconcierto que aprovechó el Hércules para construir ocasiones.

Con el descanso, llegó la reflexión tras la bronca de Camacho. Su equipo ganó carácter y, en apenas tres minutos, el golazo de Masoud dibujó la recompensa. Sin embargo, el cambio de mentalidad de Osasuna no calmó el partido. El Hércules volvió a poner el acelerador y a sentirse importante agasajando el balón con criterio. A ello contribuyó Esteban, el técnico alicantino, que acertó sacando a Delibasic, quien llevó la inquietud constante a las gradas del Reyno de Navarra. Una sensación de agobio que no desapareció hasta el pitido final, cuando el fútbol dejó de flirtear con el intercambio de roles.

Racing 0 - Alcorcón 0

Sin estar en el campo de inicio, Canales y su futuro centraron la atención en El Sardinero. El Real Madrid ni desmiente ni confirma reuniones con el padre del jugador... Canales renovará con el Racing, pero con una cláusula de rescisión no muy alta para no espantar a los grandes, principalmente al Madrid. La intención del jugador es seguir un año más en el Racing y luego dar el salto. Entre el padre del jugador y el club hay un pacto de caballeros para no utilizar las cláusulas existentes en su actual contrato, entre ellas que el jugador renovaría automáticamente si disputara 500 minutos.

En esas se disputó el partido de Copa. El Racing fue el anfitrión perfecto: sin tensión ni actitud. Porque el baño, sin gol, del Alcorcón fue bestial. Un gol anulado injustamente al inicio, un remate al palo de Béjar y un baile permanente fue acompañado por los vítores de un público que, cansado de los suyos, acabó rendido a la evidencia. El Alcorcón ha dejado huella en la élite de buen equipo hasta en la eliminación.