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Miércoles, 13 de Enero de 2010

Italia arresta a 12 supuestos mafiosos tras violencia racista

Reuters ·13/01/2010 - 08:43h

La policía italiana arrestó el martes a 12 sospechosos de pertenecer a la mafia en una ciudad del sur azotada por la violencia racista, un golpe que el ministro del Interior describió como la mejor respuesta a la explotación de inmigrantes por parte del crimen organizado.

La policía informó de que desmanteló el clan local de la 'Ndrangheta en la ciudad de Rosarno, el grupo más poderoso de la mafia italiana que opera desde la región de Calabria.

La policía emitió 17 órdenes de arresto por actividad mafiosa, incluyendo cinco a personas que ya se encontraban en prisión por otras acusaciones.

El ministro del Interior, Roberto Maroni, usó los arrestos para eludir críticas a su gestión de los disturbios raciales en los que más de 50 personas resultaron heridas la semana pasada en enfrentamientos entre residentes e inmigrantes africanos.

"Esta es la mejor respuesta que podíamos dar", dijo Maroni al Parlamento. "Es la prueba de que el Estado está presente en Calabria y no cejará en la caza de la 'Ndrangheta".

El Gobierno evacuó el fin de semana a la mayoría de los inmigrantes de Rosarno, enviando a quienes carecían de los documentos de residencia a centros donde se arriesgan a la expulsión hacia sus países de origen, y ayudando a otros a dejar la ciudad para evitar ataques de los residentes.

La oposición atacó a Maroni por decir que la violencia en Rosarno se debía a la "tolerancia" excesiva de la inmigración ilegal. Algunos comentaristas, entre ellos el periódico del Vaticano, dijeron que el racismo estaba aumentando en Italia.

Unos 8.000 inmigrantes ilegales trabajan en Calabria, la mayoría como jornaleros cosechando frutas y vegetales. Los críticos dicen que las autoridades hacen la vista gorda hasta que deja de ser políticamente conveniente hacerlo.

Varios inmigrantes viven en fábricas abandonadas sin agua corriente o electricidad y grupos de derechos humanos dicen que explotados por la 'Ndrangheta.

Manifestantes marcharon por el centro de Roma llevando naranjas manchadas con sangre falsa, para simbolizar la violencia contra los inmigrantes y su explotación en las cosechas de cítricos del sur de Italia.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto dijo que el incidente de Rosarno mostraba "discriminación religiosa y racista y odio a los extranjeros", y pidió intervenir a la comunidad internacional.

El ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, dijo que la violencia era "inaceptable" pero que no tuvo motivos religiosos.