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Martes, 12 de Enero de 2010

Golosinas que se venden en comercios EEUU incentivan obesidad

Reuters ·12/01/2010 - 19:22h

Un nuevo estudio demuestra que los caramelos, las gaseosas y otros alimentos "chatarra" que se venden en sitios donde comúnmente no se comercializa comida favorecerían al aumento de la obesidad en Estados Unidos.

El estudio, sobre más de 1.000 lugares de venta minorista en Estados Unidos, reveló que el 41 por ciento vendía caramelos, gaseosas, golosinas y otros productos alimentarios dulces y salados.

En general, los productos estaban en estantes cerca de las cajas, "al alcance de la mano" de los compradores impulsivos, publicaron los autores en American Journal of Public Health.

Casi todos los quioscos ("drug stores") y gasolinerías relevadas vendían golosinas, así como la mayoría de los comercios de ramos generales, herramientas para la construcción, jardinería y talleres mecánicos.

Hasta los locales de venta de ropa, libros o muebles ofrecían una variedad de golosinas a sus clientes.

El problema, indican los autores, es la "ubicación" de las golosinas, que tienta a muchos a comprar calorías que normalmente no adquirirían.

Y con el tiempo, esas calorías se transforman en kilos adicionales, escribió el equipo de Thomas A. Farley, de la Escuela de Salud Pública de la Tulane University, en Nueva Orleans.

Estudios previos habían hallado que cuando las personas ingieren golosinas durante el día no tienden a compensarlo comiendo menos en las comidas.

"Eso sugiere que las calorías consumidas por compras impulsivas elevará el consumo total diario (de calorías) y, así, facilitaría el aumento del peso", escribieron los investigadores.

El equipo estima que si una persona ve golosinas en los comercios minoristas dos veces por semana y termina comprando un solo producto apenas el 10 por ciento de las veces, eso sumaría 2.600 calorías extras por año. Eso, a la vez, se traduciría en 0,45 kilos más de peso por año.

Para el estudio, el equipo evaluó 1.082 comercios minoristas en 19 ciudades. El 95 por ciento de los quioscos y las gasolineras vendían gaseosas, golosinas y caramelos. Lo mismo ocurrió con dos tercios de los comercios de ramos generales.

Muchos comercios minoristas, que normalmente no están asociados con la venta de alimentos, ofrecían golosinas; en algunos casos con máquinas de autoservicio o los ofrecían gratis para los clientes.

Eso incluyó al 39 por ciento de los sitios de belleza, el 29 por ciento de los negocios de alquiler y librerías, el 22 por ciento de mueblerías y comercios de electrónica y el 16 por ciento de sitios de venta de ropa y accesorios.

Los sitios tradicionales de venta de alimentos deben tener un permiso para hacerlo. Eso no ocurre con los lugares que venden sólo "alimentos pre envasados que no son potencialmente peligrosos", es decir, que no generan riesgo de enfermedades de origen alimentario.

Pero el equipo señala que las 100.000 muertes anuales en Estados Unidos por la obesidad superan ampliamente la mortalidad por patógenos en los alimentos.

"Se justificaría revisar la definición de 'potencialmente peligrosos' e incluir golosinas densas en calorías", escribió el autor.

FUENTE: American Journal of Public Health, online 17 de diciembre del 2009