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Martes, 12 de Enero de 2010

La mujer se sigue encargando de las tareas domésticas en España

Reuters ·12/01/2010 - 18:17h

Tan solo el 17 por ciento de los hombres se encarga de la mitad o más de las tareas domésticas cuando vive en pareja, mientras que la media de los hombres de entre 25 y 50 años realiza el 30 por ciento del trabajo del hogar, según un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) publicado el martes.

La incorporación de los hombres al trabajo doméstico depende de las características de su pareja, siendo más igualitario a mayor nivel de ingresos de la mujer, pero en estos casos también se produce una mayor tendencia a recurrir al servicio doméstico, por lo que las tareas se desplazan a otra mujer, añade el estudio publicado en la revista Panorama Social dedicada en este número a las Familias en Transformación.

Los hombres con jornadas más cortas, empleos públicos, mayor nivel educativo y menor número de hijos son los que más colaboran en el trabajo familiar.

La revista analiza la creciente diversidad de las formas familiares en España, donde los comportamientos considerados no tradicionales, como el divorcio, la monoparentalidad y la cohabitación, proliferan y son cada vez más aceptados.

La aceptación de estas formas del mismo modo que la tradicional creció hasta el 34 por ciento de la población en 2004 frente al 6 por ciento de 1994.

El divorcio es visto por el 79 por ciento de los encuestados como la mejor solución cuando una pareja no es capaz de solucionar sus problemas conyugales, mientras que el 74 por ciento de los españoles se mostraba de acuerdo en que los miembros de una pareja vivan juntos sin estar casados.

Los varones, jóvenes, no casados, de nivel de estudios e ingresos elevados, de izquierdas, no religiosos y residentes en núcleos urbanos tienden más a aceptar estas formas familiares no convencionales.

La reducción de la fecundidad ha generado que las familias hayan reducido su tamaño en términos generales. El retraso de la edad de maternidad y la infecundidad derivada y el aumento de la reproducción asistida son algunos de los motivos que han provocado este descenso que situó a España en 1995 como el país con menor nivel de fecundidad de todo el mundo.

La recuperación de la fecundidad de los últimos años vino marcada por el impacto de la inmigración, contribuyendo en un 58 por ciento al aumento de la natalidad entre 2002 y 2006, aunque en los últimos años los índices de las madres extranjeras han tendido a converger con los de las españolas.

La revista también analiza las estrategias patrimoniales de las familias españolas, señalando que en 2007 el 80 por ciento del patrimonio familiar estaba dedicado a la vivienda.

El 86 por ciento de las viviendas españolas estaban ocupadas en régimen de propiedad, frente al 67 por ciento que representa en término medio en los 27 países de la Unión Europea.

Pese a que la inversión en vivienda se revalorizó un 246 por ciento entre 1994 y 2007, otras formas de mayor riesgo como acciones y participaciones han resultado el doble de rentables en el mismo periodo, revalorizándose un 579 por ciento.