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Martes, 12 de Enero de 2010

Obama planea una nueva tasa a la banca

El Consejo de Estabilidad Financiera del G-20 pide datos sobre las retribuciones a banqueros

ANA TUDELA ·12/01/2010 - 02:00h

El consejero de Morgan renunció a su bonus. - BLOOMBERG

El presidente de EEUU, Barack Obama, se plantea establecer una nueva tasa a las firmas financieras (bancos y aseguradoras) que podría incluirse en el texto de los próximos presupuestos federales, que serán presentados en febrero, según informa Bloomberg. Gravar los beneficios de la banca, un movimiento que trae siempre a la memoria el impuesto hipotético que ideó el economista James Tobin, tendría el efecto doble de servir para mitigar el déficit del 12% del PIB que alcanza ya EEUU al tiempo que calmar los ánimos del ciudadano de a pie. Este ha visto cómo, después de que su dinero se destinase a rescatar a la banca de sus propios errores, los banqueros han vuelto a las prácticas anteriores a la crisis, incluidas sus retribuciones.

Ofensiva contra los bonus

John J. Mack, consejero delegado del banco estadounidense Morgan Stanley, anunció el pasado mes de diciembre que no cobrará bonus por tercer año consecutivo. Considera que, en vista de la crisis que desató la banca y del dinero público que se utilizó para rescatarla, debe conformarse con los 800.000 dólares de su salario anual y que no necesita un premio extra (como los 40 millones de dólares que recibió de bonus en 2006) para no irse del banco. Mack ha sido noticia porque es una excepción.

Los bonus multimillonarios de la banca vuelven a ser el pan nuestro de cada día y eso es algo que el macro regulador bancario creado por el G-20 a raíz de la crisis, el Consejo de Estabilidad Financiera (CES), no piensa tolerar.

EEUU necesita más fuentes de ingresos para mitigar su voluminoso déficit

Al menos, no sin plantar batalla. Por eso, tras la reunión de este fin de semana en la sede del Banco de Pagos Internacionales en Basilea (Suiza), en la que estuvieron presentes los máximos representantes de bancos centrales y entidades privadas mundiales, el CES ha puesto en marcha un sistema para revisar con datos homogéneos si se cumplen sus recomendaciones en cuanto a prácticas retributivas.

Según el comunicado hecho público por el CES, "la revisión de las retribuciones se centrará en los pasos dados o planeados por los reguladores bancarios para asegurarse de la aplicación efectiva de los principios fijados por el G-20, así como de los progresos hechos hasta la fecha".

El CES ha dejado la pelota en el tejado de las autoridades nacionales, que deben remitirle la información solicitada, cuyas líneas han sido claramente definidas, para que la revisión se complete antes del próximo marzo y pueda hacerse público un informe al respecto.

El CES acepta, como paso previo, que los reguladores nacionales le remitan antes del 1 de febrero sus impresiones sobre cómo están cambiando las entidades financieras sus políticas de retribución, los puntos en los que han mejorado y dónde no. Esta primera toma de información no se hará pública. Pero, después, para quien no colabore hay ya una amenaza: el CES se plantea hacer público el nombre de los supervisores que no aporten información.

Serviría para calmar los ánimos por la vuelta a los bonus millonarios

Con echar un vistazo a la prensa de las últimas semanas, los miembros del CES se han podido hacer una idea de en qué medida se están siguiendo sus recomendaciones sobre retribuciones equilibradas.

El banco estadounidense Bank of America (BoA) devolvía en diciembre 45.000 millones de dólares que había recibido de las arcas públicas para liberarse de la obligación de informar sobre la retribución de sus directivos. En la entidad no olvidan el escándalo por los 3.600 millones de dólares en bonus pagados a empleados de Merrill Lynch, banco que compraron en 2008, cuando mantenían ayudas públicas.

El propio Morgan Stanley, a pesar del gesto de su consejero delegado, no ha decidido aún si congelará el resto de bonus. Los bancos británicos han hecho mofa de la tasa del 50% fijada para los bonus de sus ejecutivos, ya que el coste fiscal recaerá en cada entidad (es decir, en sus accionistas) en lugar de en el beneficiario de la retribución. Y hasta Lehman Brothers, la mayor quiebra de la crisis, está pagando generosos bonus en Londres a los brokers que lo analizan.

Lo que quiere saber el regulador mundial

Retribución por incentivos
Los reguladores nacionales deben contestar al CES si bajo su tutela existen entidades que utilizan sistemas basados en incentivos y explicar en qué medida una retribución es fija o variable.

Entidades bajo control
También debe remitirse el número de entidades a las que se les ha requerido que cumplan con los principios y estándares definidos por el CES y el proceso empleado para elegirlas.

Medidas pasadas y futuras
El CES pregunta también por las medidas que han sido tomadas para cumplir con los principios y estándares desde que fueron definidos por el organismo emanado del G-20, así como las prioridades y medidas definidas para 2010.