Archivo de Público
Martes, 12 de Enero de 2010

El mundo al revés de la política argentina

JORGE LAGOS ·12/01/2010 - 08:00h

Argentina entra en un período de fuertes turbulencias políticas. La pérdida de la mayoría oficialista en las dos cámaras del Congreso, el 10 de diciembre, ha colocado al Gobierno en una situación muy difícil. La oposición va a dar una batalla a fondo para poner fin a lo que describe como las "arbitrariedades" o el "autoritarismo" de la presidenta Cristina Fernández y su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner.

El primer conflicto ha sido el del pago de la deuda pública. La decisión presidencial de crear un Fondo del Bicentenario de 6.500 millones de dólares con reservas del Banco Central fue denunciada por los partidos de oposición y resistido por el presidente del ente monetario, el ultraliberal Martín Redrado. Así que el escenario político argentino es como el mundo de revés. Mientras el "Gobierno nacional y popular" de los Kirchner quiere dar confianza a los acreedores de que pagará los vencimientos de la deuda en 2010, la oposición de derechas parecería oponerse al pago, con Redrado a la cabeza.

Este ex funcionario del menemismo, representante cabal de la banca, se opuso a liberar las reservas argumentando que el decreto adolece de fallas que permitirán embargos de ese dinero por parte de los acreedores que no aceptaron el canje de deuda argentina en 2005.

El Gobierno respondió destituyéndole a través de otro decreto de necesidad y urgencia. En realidad, el Ejecutivo ya sólo puede gobernar a través de ese tipo de decretos y de resoluciones ministeriales. Como la oposición frenará en el Congreso toda iniciativa oficial, la gobernabilidad es el tema crucial en Argentina.

Las demandas presentadas por la oposición contra ambos decretos han judicializado el conflicto, que pasa a una fase de crisis político-institucional, donde los tres poderes entran en liza. En el caso de la Justicia, la pugna de intereses ya se refleja en los fallos y en las maniobras a favor o en contra de cada una de las partes.

Es lo que se ve en la premura de la resolución de la jueza Sarmiento, que repuso a Redrado en su cargo y suspendió la vigencia del decreto del Fondo del Bicentenario. Criticada por el Gobierno, la jueza se ha transformado en adalid de los medios de comunicación opositores, que son amplia mayoría en el país.

El enfrentamiento está dictado por una pugna por el ejercicio del poder, y es el vicepresidente (y principal detractor del Gobierno), Julio Cobos, quien encabeza, como presidente del Senado, el cuestionamiento del oficialismo.

En realidad, ni unos ni otros pretenden dejar de pagar la deuda. Pero mientras el Gobierno quiere utilizar las reservas, Redrado y Cobos le exigen un fuerte ajuste fiscal para reducir el gasto público y obtener los fondos por esa vía, ante la caída de los ingresos en el último año. Un camino que el kirchnerismo no seguirá por la impopularidad que le acarrearía.