Archivo de Público
Martes, 12 de Enero de 2010

"Sólo me pongo a dieta para ser campeón del mundo"

La historia de cómo Iker y Xabi se propusieron ganar su tercer título mundial

MIGUEL ALBA ·12/01/2010 - 08:00h

Fried Elliot - Xabi (izquierda) e Iker, en plena empopada durante el Mundial.

En plena pelea con la báscula, Iker Martínez no se deja tentar por los excesos. "No, gracias, no puedo", responde con resignación ante platos de jamón. Aquella noche, en plena Navidades, ante el cátering que ofertaba el homenaje de Telefónica a sus reinas Gisela Pulido, Eunate Aguirre y Marina Alabau, Iker calculaba en décimas de segundo las caloría de cada bocado. "Estamos a dieta", recalca Iker, "pero no tenemos que perder tanto peso (sólo diez kilos) como para los Juegos de Pekín (entonces adelgazaron entre él y Xabi Fernández más de 14 kilos)".

El título mundial de 49er, que el pasado domingo los confirmó en Bahamas como la mejor pareja de la vela olímpica española, era, entre aquellas bandejas de calorías, el fin único de este par de amigos.

"Vamos a ganar", proponía Iker. Él es el impulsivo, el que nada más volver de Hawai, donde conquistaron el primero de sus tres Mundiales, se perdió dos semanas con la mountain bike para hacer el camino de Santiago. Xabi es su antítesis. Grande, corpulento, callado. "Alguien con el que nunca discutirías", asegura Iker. El antiguo compañero de piso, donde se conocieron hace 12 años, que azota la enfermiza mentalidad ganadora de Iker. "Me dijo que sólo se ponía a dieta para ser campeón del Mundo", recordaba Iker.

La conjura de Palma

La promesa se escuchó entre el calor húmedo de Palma de Mallorca. En una charla sobre un barco, cerca del estay, Iker y Xabi se propusieron reconvertir la amarga plata de Pekín en el oro en Bahamas. Acababan de terminar la vuelta al Mundo en el Telefónica Azul. Nueve meses de verse las caras a todas horas, de hablar sobre la vida, sobre el futuro. Una empresa que les hizo jugar a favor de báscula. Como ahora, que tendrán que ganar peso para favorecer la velocidad del barco de la vuelta al Mundo, su próximo compromiso con el mar. Antes, serán padres. Los dos. "Y para eso, están sincronizados", bromea Bárbara, la mujer de Iker, que sale de cuentas el mismo día que la esposa de Xabi.

Los vástagos, sin embargo, sólo podrán navegar juntos en crucero. "En la primera ecografía, nos dijeron a cada una que íbamos a tener un niño, pero, al final, lo nuestro va a ser una niña", explica Bárbara, el mayor apoyo de Iker en la injusta pérdida de la medalla máxima en China.

De aquello sólo quedan malos recuerdos y un oro que no tendrá defensa en Londres 2012. Jonas Warren y Martin Kirketerp Ibsen, la pareja danesa que navegó irregularmente con un barco croata para ser campeona, se rompió tras aquella trampa. Ibsen, contrario a la argucia de Warren, criticó y desmereció duramente en su blog el comportamiento de su patrón en China, prometiéndose no volver a navegar con él.

Todo lo contrario que Iker y Xabi, tan buena gente como ganadores. Tan perfectos contorsionándose sobre un barco de cuatro metros como en la rueda de una embarcación por el Cabo de Hornos.