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Lunes, 11 de Enero de 2010

De la Vega atribuye críticas internacionales a "posiciones conservadoras"

EFE ·11/01/2010 - 16:08h

EFE - La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, (d), posa junto al presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Barroso, antes de su reunión en la sede de la CE en Bruselas (Bélgica), hoy, 11 de enero. De la Vega se ha reunido con Barroso para coordinar el programa del semestre.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha atribuido hoy las críticas dirigidas por algunos medios internacionales contra el programa de la presidencia española de la UE a las "posiciones conservadoras" que defienden.

En rueda de prensa celebrada en Bruselas tras entrevistarse con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, De la Vega ha respondido a una pregunta sobre esos comentarios, en algunos medios anglosajones, y ha comentado que se trata de "posiciones legítimas", pero "conservadoras".

"Son críticas que yo entiendo que se producen desde sectores conservadores y que están expresando posiciones legítimas y conservadoras que, evidentemente, el Gobierno de España, que es un gobierno progresista, no comparte", ha dicho.

En un editorial, el diario británico Financial Times calificaba hace una semana de "extremadamente anodino" el programa de trabajo del semestre español y titulaba: "Una España torpe guiará Europa".

Por su parte, el semanario The Economist cuestionaba la credibilidad del doble objetivo español de sacar a Europa de la crisis y acercar la Unión a los ciudadanos.

De la Vega ha situado estas críticas dentro del debate ideológico europeo.

"Somos un gobierno de progreso, queremos una presidencia (europea) de progreso, y una Europa fuerte desde un punto de vista económico y político".

Además de eso, según De la Vega, el Gobierno español quiere "una Europa cohesionada y que transmita valores éticos, como el de la solidaridad".

"Apoyamos el progreso, apoyamos las políticas sociales y, evidentemente, discrepamos de posiciones, legítimas, pero que son conservadoras y no coinciden con nuestro planteamientos", ha afirmado la vicepresidenta.