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Lunes, 11 de Enero de 2010

El cáncer infantil no aumentaría el riesgo de divorcio: estudio

Reuters ·11/01/2010 - 14:44h

Por Amy Norton

Un nuevo estudio sugiere que sobrellevar la realidad de un hijo con cáncer no aumenta el riesgo de que los padres se divorcien.

Con datos de unas 978.000 parejas casadas en Noruega, un equipo halló que la tasa de divorcio entre 1974 y el 2001 no aumentó en las parejas con un hijo con cáncer.

Tras considerar otros factores, como la edad de los padres y el ingreso familiar, las parejas que tenían un hijo con cáncer eran un 4 por ciento más propensas a divorciarse que otras, una diferencia sin importancia estadística.

Pocos estudios se habían ocupado del divorcio de los padres de niños con cáncer. Pero suele existir una "percepción generalizada", en los centros oncológicos o en los grupos de apoyo, de que la tensión de tener un hijo o una pareja con cáncer pone en riesgo de divorcio a la pareja, detalló la doctora Astri Syse, del Registro de Cáncer de Noruega, en Oslo.

Esas ideas, dijo la experta a Reuters Health, son "mitos que sumarían más carga a las personas con cáncer o a sus familiares; por lo tanto, hay que señalarlas como incorrectas".

"En general, el estudio debería tranquilizar a los padres de niños con cáncer", dijo Syse.

No obstante, la autora agregó que el estudio se realizó en un país con un sistema que incluye la atención médica gratuita, lo que evitaría a las parejas algunos problemas económicos y otras tensiones que afectan a las familias de niños con cáncer.

Eso, según Syse, plantea si estos hallazgos podrían extrapolarse a países con otros sistemas de salud, incluido Estados Unidos.

Los resultados, publicados en Journal of Clinical Oncology, surgen de datos nacionales de todas las parejas casadas y con hijos entre 1974 y el 2001 en Noruega. En total, 4.590 parejas tenían un hijo con cáncer diagnosticado y 535 de ellas se divorciaron durante el estudio.

No hubo evidencias de que el cáncer infantil aumentara el riesgo de divorcio. Las parejas tampoco eran más propensas a divorciarse si el niño moría debido a la enfermedad.

De todos modos, los autores hallaron un 16 por ciento más riesgo cuando las madres tenían educación universitaria, a diferencia de aquellas que sólo habían finalizado la secundaria. El riesgo fue especialmente evidente en los primeros cinco años después del diagnóstico pediátrico.

Se desconocen las causas de estos resultados, pero Syse opinó que las madres con educación universitaria serían más propensas a tener conflictos para equilibrar la carrera profesional con el cuidado de los hijos.

La investigadora precisó que el riesgo de divorcio aumentó especialmente cuando el niño tenía tumores del sistema nervioso central, entre los que se encuentra el cáncer cerebral y puede generar problemas de aprendizaje y otras discapacidades a largo plazo.

Con todo, Syse dijo que se necesitan más estudios para confirmar los resultados asociados con la educación materna para identificar las causas.

FUENTE: Journal of Clinical Oncology, online 28 de diciembre del 2009