Archivo de Público
Lunes, 11 de Enero de 2010

Italia debate sobre racismo y los inmigrantes abandonan Rosarno

Reuters ·11/01/2010 - 07:30h

Cientos de inmigrantes africanos han sido evacuados de una localidad del sur de Italia, dijeron las autoridades el domingo, después de los peores actos de violencia racial en Italia desde la Segunda Guerra Mundial.

La evacuación se produjo después de tres días de enfrentamientos en la localidad calabresa de Rosarno, que comenzó cuando algunos residentes locales comenzaron a atacar a inmigrantes que respondieron mediante graves disturbios.

Al menos 53 personas, incluyendo 18 policías, resultaron heridas en los disturbios de la localidad, situada en el suroeste de Italia.

Las autoridades trasladaron a más de 1.000 personas, principalmente trabajadores temporales ilegales del África subsahariana a centros de inmigrantes de toda Italia en una operación que duró desde el sábado hasta primeras horas del domingo.

Incluso los trabajadores con permisos regulares de residencia abandonaron el pueblo para escapar de un clima que un comentarista político comparó con la violencia racista del Ku Klux Klan de la década de 1960 en Estados Unidos.

Los inmigrantes sin papeles se arriesgan a la expulsión a su país de origen y las autoridades comenzaron el domingo a demoler sus casas improvisadas en Rosarno.

El ministro del Interior, Roberto Maroni, dijo que el Gobierno había "resuelto brillantemente el problema de orden público" y dio las gracias a la policía por organizar el éxodo "de un modo ejemplar".

La violencia ha inflamado un largo debate político sobre la inmigración. Maroni responsabilizó por la inestabilidad a años de "errónea tolerancia" mientras la oposición acusa al Gobierno de impulsar la xenofobia.

El titular de la portada del diario antigubernamental Daily Fact se refirió a la partida de los inmigrantes como "Limpieza étnica".

El papa Benedicto XVI se apartó del texto preparado de su bendición del Angelus semanal para apelar a la tolerancia.

"Un inmigrante es un ser humano, diferente en origen, cultura y tradición, pero es una persona con derechos y deberes que debe ser respetada", dijo a la multitud en la Plaza de San Pedro.

ATAQUE CON RIFLE DE AIRE

Los enfrentamientos comenzaron el jueves, cuando una banda de jóvenes blancos en un coche disparó con rifles de aire a un grupo de inmigrantes africanos que regresaban de trabajar en granjas, hiriendo a dos de ellos.

El ataque provocó una noche de graves disturbios, en los que decenas de africanos rompieron ventanillas de coches con barras de acero y piedras y quemaron coches y cubos de basura. Eso a su vez determinó más ataques de residentes decididos a echar a los inmigrantes del área.

"Nunca he dañado a nadie, no sé por qué nos atacaron, estamos aquí para trabajar", dijo Ajra Saibu de Togo, uno de los primeros hombres a quien dispararon en la primer noche de violencia.

Cerca de 8.000 inmigrantes ilegales trabajan en Calabria, la mayoría como jornaleros recolectando frutas y vegetales.

Muchos viven en fábricas abandonadas sin agua corriente ni electricidad y grupos de derechos humanos dicen que son explotados por la 'Ndrangheta, la organización mafiosa más poderosa de Italia.

"El estado no existe en Calabria, es la 'Ndrangheta la que regula las relaciones sociales", dijo Pierferdinando Casini, líder del partido de la oposición Unión de Demócratas Cristianos.

Roberto Calderoli, ministro del mismo partido derechista Liga del Norte que el ministro del Interior Maroni, dijo que con el desempleo al 18 por ciento en el sur de Italia, "el trabajo debería ir a los italianos ... no a inmigrantes ilegales".

El Gobierno de Silvio Berlusconi ha adoptado una línea dura contra la inmigración ilegal y ha actuado para impedir que una oleada de inmigrantes que abordan barcos en África llegue a sus costas.

Algunos barcos han sido devueltos al mar abierto, provocando críticas al Gobierno italiano de parte de la agencia de refugiados de las Naciones Unidas. La Comisión Europea también ha expresado preocupación por la política.