Archivo de Público
Lunes, 11 de Enero de 2010

La economía del fraude inocente

España seguirá en recesión real pese a subidas simbólicas del PIB

ERNESTO EKAIZER ·11/01/2010 - 08:00h

edu parra - Elena Salgado, vicepresidenta económica.

España atraviesa una recesión de la que estamos a punto, si no se ha producido ya, de salir", declaró el pasado viernes, día 8 de enero, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Aunque la respuesta del presidente fue el reflejo de su enfado por las críticas de diversos medios de comunicación europeos con el inicio de la presidencia española de la Unión Europea, ya es muy frecuente la expresión pública de su ansiedad por ver cifras positivas en la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) español, que ya a primeros de diciembre vaticinó como inminentes.

El mal dato de paro debería enfriar las ansias de dar una cifra de PIB positiva

Esta idea de que una subida, por más patética que sea, del PIB trimestral supone la salida de la recesión es lo que el economista norteamericano John Kenneth Galbraith, autor de uno de los libros más populares sobre la Gran Depresión de 1929, llamaba en su último libro antes de morir "la economía del fraude inocente".

"El fraude inocente no es consecuencia de un incumplimiento de la ley, sino de las creencias personales y sociales de quienes participan en él. (...) Una parte de este fraude es consecuencia de la economía tradicional y la manera en que esta se enseña. () El progreso económico y, en general, social se miden hoy por el aumento de la producción total de bienes y servicios, lo que denominamos PIB. Medir el progreso social casi exclusivamente por el aumento del PIB () es un fraude y no es pequeño", escribía Galbraith.

El mal dato del paro registrado en diciembre y, sobre todo, los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2009, que se harán públicos en la última semana de enero, sobre los que ya hay algunas malas vibraciones, deberían ser suficientes como para poner en remojo la ansiedad por conseguir alguna cifra simbólica de crecimiento que permita vender el mensaje de que España ha dejado atrás la recesión.

EEUU sí incluye indicadores como el empleo para fijar el fin de la recesión

Si alguien piensa que una patética subida del PIB del 0,1% o 0,2% en los últimos tres meses de 2009 cosa que todavía está por ver permitiría un respiro no tiene más que observar lo que está pasando en Estados Unidos, donde un patético 2,2% de crecimiento en el tercer trimestre y probablemente una subida superior al 3% en el cuarto trimestre cosa que también está pendiente de saber no han evitado que la economía siga destruyendo empleos.

Tanto la idea de que la recesión es la baja de la actividad económica durante dos trimestres consecutivos, como la de que se puede salir de ella con una simbólica subida son el pan cotidiano de los políticos.

En Estados Unidos, una institución privada, el Instituto Nacional de Investigación Económica (NBER según sus siglas en inglés), es quién dictamina cuándo la economía entra y sale de una recesión.

Para ello, hasta 2003, estudiaba cuatro datos desestacionalizados de elaboración mensual: la producción industrial, el empleo, el comercio al por menor y al por mayor, y los ingresos personales reales. ¿Y el PIB trimestral? El comité añadió el PIB real a los anteriores indicadores sólo a partir de 2003.

Según el NBER, la recesión "es una declinación importante de la actividad económica que dura más que unos meses y que es visible en la producción industrial, en el empleo, en el ingreso real y en las ventas al por menor y al por mayor". Es decir, que de dos o más trimestres nada de nada.

Si se aplicase dicha óptica y se siguieran los cinco indicadores apuntados habría que esforzarse muy mucho para encontrar al guapo que se atreviera a asegurar que la economía española ha salido de la recesión en el cuarto trimestre de 2009.

Pese a ello, Zapatero no oculta su ansiedad. Pero, ¿no canta mucho el hecho de que contra viento y marea hay que conseguir la salida simbólica de la recesión en coincidencia con la presidencia española de la Unión Europea? ¿No hay aquí un asomo de ese sentimiento de culpa e inferioridad que ha denunciado el presidente?

Ahora bien, todas estas piruetas dirigidas a la galería, esto es, los medios de comunicación, no han impedido que España sea el primer país de la eurozona en anunciar el abandono de los estímulos fiscales.

Y que en lugar de decir claramente que sí es posible una operación de salvamento de Grecia, si resultase necesario, en el contexto del tratado de Maastricht (artículo 100, sección 2), coincida con las posiciones tan retrógradas como las vocalizadas torpemente por Herr Jürgen Bean, perdón, Stark, miembro del consejo del Banco Central Europeo (BCE).