Archivo de Público
Viernes, 8 de Enero de 2010

Un soldado español muere atropellado en Afganistán

Christian Quishper fue trasladado tras el accidente al hospital de la base de apoyo avanzado de Herat, donde falleció a las 14 horas

IÑIGO ADURIZ / AGENCIAS ·08/01/2010 - 16:43h

La misión española en Afganistán se cobró ayer una nueva víctima. El joven soldado Christian Quishpe falleció sobre las dos de la tarde (hora española), como consecuencia de las heridas que le causó el atropello de un BMR –vehículo blindado de guerra de unas 15.000 toneladas– del propio Ejército español que le sorprendió mientras se encontraba en la zona de aparcamiento de este tipo de vehículos en la Base de Apoyo Avanzado de Herat.


Fuentes del ministerio de Defensa explicaron que el accidente se produjo minutos antes de las 14 horas y que, tras el impacto, el soldado fue trasladado de inmediato al hospital Role 2 de la base española donde los médicos intentaron estabilizarlo, aunque finalmente falleció debido a la gravedad de las lesiones que presentaba.


El coronel jefe de la Base abrió de inmediato una investigación para esclarecer lo ocurrido. Asimismo, a última hora de la tarde de ayer el Ejército del Aire fletó un vuelo especial que traerá al soldado de vuelta a España, y que prevé aterrizar hoy en el aeropuerto militar de Zaragoza. Quishpe, de 24 años de edad y nacido en Ecuador, ingresó en el Ejército en 2001 y estaba destinado en el grupo logístico de Montaña de Huesca.

89 muertos en Afganistán

Con esta muerte de eleva hasta 89 el número de militares españoles que han perdido la vida en Afganistán desde que se iniciara la participación española en la misión de la OTAN en enero de 2001, según datos confirmados por el Ministerio de Defensa.

La mayor parte de las bajas se produjeron en el accidente aéreo del Yak-42

El último fallecimiento en el país asiático fue el del cabo Cristo Ancor Cabello Santana, que murió en octubre de 2009 como consecuencia de un atentado perpetrado contras las tropas españolas

Las bajas anteriores se produjeron el 9 de noviembre de 2008, cuando dos militares de la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat), Juan Andrés Suárez García y Rubén Alonso Ríos, murieron a consecuencia de un ataque suicida en Shindand, a unos 100 kilómetros de Herat.

La mayoría de las muertes de "la misión más compleja", tal y como la ha definido en varias ocasiones la ministra de Defensa, Carme Chacón, se produjeron en mayo de 2003 en el accidente aéreo del Yak-42, donde perdieron la vida 63 militares.