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Viernes, 8 de Enero de 2010

López de Uralde dice que "la acción ha hecho más fuerte a Greenpeace"

EFE ·08/01/2010 - 12:33h

EFE - El director ejecutivo de Greenpeace en España, el donostiarra Juan López de Uralde responde a los medios a su llegada ayer al aeropuerto de Barajas.

El director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde, ha asegurado hoy que la acción que protagonizó junto a otros activistas durante la Cumbre del Clima de Copenhague, que le ha mantenido en prisión durante 21 días, "ha hecho más fuerte" a la organización ecologista.

En declaraciones a Efe, López de Uralde, que regresó ayer a Madrid, ha asegurado que ha vivido una "pesadilla" desde que el pasado 17 de diciembre se colara junto a otros dos miembros de Greenpeace en la cena de gala ofrecida por la reina Margarita de Dinamarca a los jefes de Estado y de Gobierno que asistían en Copenhague a la cumbre climática.

Los servicios jurídicos de la organización están estudiando si el Gobierno danés vulneró los derechos humanos de los activistas al mantenerlos más de veinte días en prisión preventiva, antes de decidir si emprende acciones legales.

"Yo me pongo en manos de lo que diga Greenpeace Internacional, pero creo que algo debería hacerse", porque "ha sido un caso de claro atropello de los derechos humanos en un país de la Unión Europea", que "no se debería permitir, porque está en juego la capacidad de la sociedad para movilizarse de manera pacífica".

Respecto a las repercusiones positivas que la acción ha tenido para Greenpeace, López de Uralde ha asegurado que "cuando un Gobierno actúa de manera autoritaria y desproporcionada, nos convierte en víctimas".

Así, ha asegurado que "la reacción del público ha sido muy positiva" y ha admitido que ha podido aumentar el número de socios de la organización, aunque aún no lo han analizado en detalle.

López de Uralde ha asegurado que la acción se organizó "un poco sobre la marcha" en un momento en que todos los indicios apuntaban a que la Cumbre "se encaminaba hacia el fracaso" y "era la única oportunidad que teníamos de poder hacer algo que pudiera influir" en los líderes mundiales.

Su estancia en la cárcel la vivió "con altibajos", con momentos de "mucha emoción" como cuando se enteraron a través de la radio danesa de que había habido una manifestación ante la Embajada de Dinamarca en Madrid o que se habían recogido más de 50.000 firmas de apoyo, y otros más tristes.

Aunque ha insistido en que lo volvería a hacer, López de Uralde ha asegurado que sabiendo las consecuencias posteriores de su acción "hubiera preparado mucho mejor a mi entorno" para haber estado "más tranquilo en prisión".