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Jueves, 7 de Enero de 2010

Reino Unido lanza su plan fiscal de banda ancha

Reuters ·07/01/2010 - 15:58h

El Gobierno británico lanzó el jueves un periodo de consultas de 12 semanas sobre un nuevo impuesto que financie la banda ancha de alta velocidad, un proyecto que quiere convertir en ley antes de las elecciones generales que se esperan para mayo.

El fondo de banda ancha de próxima generación, valorado en 1.000 millones de libras (unos 1.108 millones de euros), forma parte del plan Digital Britain del Gobierno laborista, y se recaudará gravando 50 peniques al mes a todas las líneas fijas de telefonía.

Por su parte, el opositor Partido Conservador ha dicho que eliminará la medida si gana los comicios, que deben celebrarse antes de junio.

El ministro británico de Negocios, Peter Mandelson, dijo el jueves que esa inversión es esencial para preservar la competitividad internacional británica e impedir una nueva brecha digital entre los usuarios con conexiones lentas y rápidas.

"El mercado ya está ofreciendo velocidades super rápidas de Internet de 50 megabits por segundo a la mitad del país, pero no podemos estar seguros de que vaya a alcanzar a las comunidades que ahora no tienen (este) servicio", explicó Mandelson en un comunicado.

El Gobierno estima que la inversión privada que ya están realizando las operadoras como Virgin Media y BT traerá banda ancha super rápida a hasta el 70 por ciento de la población para 2017, y quiere elevar esa cifra hasta el 90 por ciento.

Las consultas iniciadas el jueves invitan a los participantes de las industrias de telecomunicaciones e Internet a comentar sobre cómo deberían gastarse los ingresos por el impuesto a las líneas fijas para alcanzar ese objetivo.

Las velocidades de 50 megabits o más en la banda ancha permiten ver en reproducción continua o 'streaming' un vídeo de alta definición desde el ordenador, y facilitan nuevos servicios como las consultas médicas en línea, la videoconferencia desde casa y la computación en nube.

Unos dos tercios de las viviendas británicas tenían al menos una conexión normal a banda ancha a finales de 2008, según el organismo regulador Ofcom. En torno al 10 por ciento de ellas tenían una velocidad máxima por encima de los 8 megabits por segundo.