Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Ávila acoge la exposición antológica "más amplia" del pintor granadino López Mezquita

EFE ·16/12/2007 - 14:59h

EFE - Dos personas contemplan uno de los cuadros que forman partte de la exposicón antológica "López Mezquita: de Granada a Nueva York", que se muestra en el Palacio de los Serrano, de Caja de Ávila.

El Palacio de los Serrano, el espacio cultural de Caja de Ávila en la capital abulense, acoge hasta el próximo 3 de febrero la exposición antológica "más amplia" organizada sobre el pintor granadino José María López Mezquita (Granada, 1883-Madrid, 1954).

'López Mezquita, de Granada a Nueva York', es el título de esta muestra integrada por noventa obras, que supone una revisión y actualización de su obra, con un acento especial en los cuadros menos conocidos y mostrando por primera vez en España una selección de la Hispanic Society de Nueva York, según han informado fuentes de la organización.

Contemporáneo de artistas como Sorolla o Zuloaga, este pintor tuvo una relación muy estrecha con Ávila, donde llegó a contar con un estudio situado en la zona norte de la ciudad, muy cerca de la iglesia de San Martín.

Junto a la entidad abulense, también organizan esta exposición Caja Granada, Caja Murcia, Caja de Ahorros El Monte y el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, en colaboración con The Hispanic Society of América.

Asimismo, una docena de piezas han sido aportadas por Félix López de Aragón y por la familia del pintor de Granada.

'López Mezquita, de Granada a Nueva York', finaliza en Ávila un periplo que ha llevado a esta muestra desde que el 21 de junio de 2006 fue inaugurada en Granada, por ciudades como Murcia, Sevilla, Alicante y Valencia, con las que el pintor granadino estuvo vinculado.

La muestra repasa todas las etapas por las que pasó López Mezquita, que a los 18 años ganó una medalla de primera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, en 1901, con el lienzo titulado 'Cuerda de Presos'.

La evolución artística refleja cómo la luminosidad reflejada en los cuadros de su primera etapa, de influencia valenciana, fue dando paso a una pintura más oscura, propia de principios del siglo XX, que tuvo en los retratos uno de sus puntos culminantes, junto a escenas regionalistas y costumbristas.

Aunque José María López Mezquita recorrió Europa, Estados Unidos y algunos países de Centro y Sudamérica, Ávila siempre fue "entrañable para él", según señaló su nuera, Carmina Fernández, durante la inauguración de la muestra.

"Decía que era feliz sólo contemplando sus murallas", apuntó, después de señalar, recordando palabras de su suegro, que "en su corazón iban Ávila y Granada".