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Jueves, 7 de Enero de 2010

Una compañía de EEUU denuncia a dos chinas por robo de derechos

Reuters ·07/01/2010 - 11:06h

Un fabricante de software de Estados Unidos está emprendiendo acciones contra China, varios grandes fabricantes de ordenadores y dos empresas de software por 2.200 millones de dólares (unos 1.540 millones de euros), acusándoles de usar códigos robados de un software filtro de Internet que generó críticas globales el año pasado.

Cybersitter LLC presentó la demanda en un juzgado de Los Ángeles contra dos compañías tecnológicas chinas encargadas del programa de filtro de China, conocido como Green Dam.

Acusó a ambas de robar más de 3000 líneas de códigos de su software, según una declaración lanzada el martes por la compañía con sede en Santa Barbara, California.

"Este litigio es realmente histórica para el cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual en todo el mundo'', dijo Gregory Fayer, abogado de Gipson Hoffman & Pancione, que representa a Cybersitter.

"(En) América no tenemos muchos trabajos de manufactura, estos han emigrado a otros países, pero lo que sí tenemos para ofrecer al mundo es nuestra ingenuidad y nuestras ideas'', dijo Fayer.

El litigio también mentó a un número de grandes fabricantes de ordenadores, entre los que se incluyen Sony, Lenovo, Toshiba, Acer, Asustek como acusados.

Lenovo, Acer, Sony y Asustek declinaron hacer comentarios, mientras que no se pudo contactar con otros fabricantes de ordenadores ni con las dos empresas chinas.

Fayer dijo que su cliente descubrió que su código había sido supuestamente robado cuando investigadores independientes contactaron con la empresa sobre las referencias en el código Green Dam a Cybersitter.

A mediados de 2009, China decidió que los ordenadores que fueran vendidos en el país tendrían que llevar el software de Green Dam, que según el Estado estaba diseñado para prevenir que la juventud del país accediera a contenidos pornográficos, pero que ha sido criticado por algunos por suponer más censura de forma sutil.

Tras las críticas y protestas de grupos mundiales de derechos humanos, además de las presiones entre bambalinas de los fabricantes de ordenadores, China se echó atrás en julio y no implantó el programa.

Cybersitter, de propiedad privada, que por primera vez interpuso una demanda en junio de 2009, alegó en su litigio que los fabricantes de ordenadores continuaron distribuyendo el software Green Damn después de que se percataran de que los filtros del contenido del programa fueron robados.

China todavía requiere que las escuelas y cibercafés tengan instalado el software.

"El principal actor aquí es el Gobierno chino'', dijo un responsable de una gran compañía de ordenadores, hablando a condición de que su nombre no fuera usado por la delicadeza del asunto.

"Somos solo una vendedora de ordenadores y a menos que no queramos vender ordenadores en China, tenemos que cumplir la ley'', dijo.