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Jueves, 7 de Enero de 2010

El Valencia regala la Copa

Guardado y Pablo Álvarez dan ventaja al Depor (1-2)

SALVA TORRES ·07/01/2010 - 00:00h

Villa intenta zafarse del deportivista Laure. - EFE

Le costó materializar su dominio del juego, pero fue cuestión de minutos. El Depor fue superior a un Valencia que arrancó brioso para diluirse muy pronto y reaccionar al final con las entradas de Silva y Vicente. Guardado y Pablo Álvarez dejaron la eliminatoria franca, después de poner en evidencia a los de Emery, sin centro del campo y romos en ataque, donde Zigic volvió a ser la sombra que divide a la afición de Mestalla.

Toda la primera parte fue un monólogo del Depor, que se apropió del balón y del juego. Marchena y Banega quedaron atrapados en la red que Lotina tejió en el medio campo con Sergio, Antonio Tomás, Juan Rodríguez, Guardado y Pablo Álvarez, todos ellos muy dinámicos y juntitos. El Valencia se encomendó a los balones largos: contaba con Zigic, el cazador de globos aéreos. Pero el serbio apenas cazó algún que otro centro defectuoso, con Villa esperando que le cayera alguna migaja de tan rácano ataque.

El Depor elaboró todo el juego, pero no lo culminó con gol alguno. Riki se retiró lesionado muy pronto y su equipo lo notó. Y eso que Moyá temblaba en los balones por alto que Guardado y Juan Rodríguez colgaron desde las bandas. De hecho, el Valencia, más directo, creó las ocasiones más claras, sobre todo una de Joaquín que se fue por encima del larguero. Era la única forma de llegar a las inmediaciones de Manu. Marchena estaba atareado en la contención y Banega anduvo perdido: la brújula la tenía el Depor.

Marchena y Banega quedaron atrapados en la red de Lotina

Y lo que no pudo hacer en 45 minutos, lo consiguió en apenas diez. Nada más arrancar la segunda mitad, el Depor se adelantó. Guardado, más listo que Maduro, metió la pierna izquierda en un centro de Juan Rodríguez para batir a Moyá. La cara de Emery lo decía todo: el Valencia ejercía de rey mago regalando el partido. Ocho minutos después, nuevo obsequio. Sergio metió en largo, Pablo Álvarez recortó a Dealbert en carrera para encarar a Moyá y batirle por bajo.

El regreso de Silva

Los primeros pitidos se escucharon en Mestalla. Y tras los pitidos, los cambios: Silva, dos meses después de lesionarse, volvía al equipo, con Fernandes para sustituir a Marchena y Zigic, desaparecidos en combate. El Depor, con el partido encarrilado, se limitó a mantener la calma ante un Valencia obligado a atacar. Y lo hizo empujado por Silva, que reapareció para acortar distancias. Después salió Vicente, ausente durante meses, y el partido se electrificó. Demasiado tarde: la Copa tiene color de ribeiro.