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Miércoles, 6 de Enero de 2010

La terapia de reemplazo hormonal no previene el deterioro físico

Reuters ·06/01/2010 - 19:07h

A pesar de algunos indicios esperanzadores de investigaciones previas, un nuevo estudio señala que las mujeres mayores bajo terapia de reemplazo hormonal no lograrían protección contra el desarrollo de discapacidades a medida que envejecen.

Los investigadores opinan que la disminución de los niveles de estrógeno puede favorecer la pérdida ósea y otros deterioros de la función física relacionados con la edad. Las células musculares tienen receptores de estrógeno y estudios recientes asociaron el aumento de los niveles de la hormona en sangre con una mayor fuerza muscular en las adultas mayores.

Los resultados del nuevo estudio, publicado en la revista Menopause, cuestionan que las mujeres bajo terapia de reemplazo hormonal (TRH) tengan un rendimiento físico mejor con la edad comparadas con las mujeres que nunca tomaron hormonas.

Entre casi 2.400 adultas mayores, que al azar habían recibido TRH o placebo, ambos grupos tuvieron reducciones similares en el nivel de fuerza muscular y la velocidad al caminar en seis años.

Las participantes tenían 65 años o más cuando empezaron a usar TRH, de modo que se desconoce si el reemplazo hormonal a edades más tempranas preservaría el funcionamiento físico de las mujeres, señaló el equipo de la doctora Yvonne L. Michael, de la Escuela de Salud Pública de la Drexel University, en Filadelfia.

Por ahora, los autores concluyen que la TRH no protegería del deterioro físico y de la discapacidad a las adultas mayores.

Esto surge del estudio de un subgrupo de mujeres de Women's Health Initiative (WHI), un ensayo clínico efectuado en Estados Unidos que comenzó en 1993 y en el que, al azar, mujeres posmenopáusicas usaron TRH o recibieron un placebo.

Ese estudio WHI se suspendió en el 2002, cuando sus investigadores hallaron que las mujeres tratadas con TRH tenían más riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, cáncer de mama y coágulos sanguíneos que las usuarias de placebo.

Por eso, los expertos aconsejan ahora que, aunque la TRH es efectiva para aliviar los síntomas de la menopausia (sofocos y sequedad vaginal), se debería indicar la dosis más baja y por el menor tiempo posible.

En el estudio actual, el equipo de Michael se concentró en el subgrupo de mujeres del WHI de 65 años o más y sin discapacidad al ingresar al estudio. En seis años, a las mujeres se les midió periódicamente la función física, incluida la fuerza de sujeción, la velocidad al caminar y la capacidad de sentarse y pararse de una silla.

En promedio, la fuerza de sujeción de las mujeres fue disminuyendo un 12 por ciento con el tiempo, mientras que la velocidad al caminar se redujo un 11 por ciento y el rendimiento en el test de la silla por cronómetro bajó un 3,5 por ciento.

No hubo diferencias significativas entre las mujeres tratadas con TRH y placebo.

Los autores hallaron evidencias de mejoría en la fuerza de sujeción de las mujeres de las minorías tratadas con TRH. De todos modos, el equipo indica que los resultados se deberían "interpretar cuidadosamente", en parte porque no existe un motivo cierto de ese efecto.

Los investigadores señalan que los próximos estudios deberían analizar si, de hecho, existen diferencias étnicas en los efectos de la TRH sobre el rendimiento físico.

FUENTE: Menopause, febrero del 2010