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Miércoles, 6 de Enero de 2010

Greenpeace dice que "nunca los gobiernos se han visto tan presionados para actuar"

EFE ·06/01/2010 - 10:21h

EFE - El director internacional de Greenpeace, el sudafricano Kumi Naidoo, durante la rueda de prensa que ofreció en Madrid.

El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, considera que "nunca" los gobiernos "se han visto tan obligados ni tan presionados para actuar" frente al cambio climático como después de la Cumbre de Copenhague, que ha marcado "un antes y un después" en la movilización ciudadana.

Así lo manifiesta Naidoo en una entrevista con Efe, con motivo de una visita a España, primera etapa de la gira que realiza por los países de procedencia de los cuatro activistas de Greenpeace detenidos durante la cumbre y que permanecen encarcelados en la capital danesa.

Para Naidoo, la movilización de la sociedad civil en Copenhague ha tenido como protagonistas "no solo a los 'sospechosos habituales' como Greenpeace, WWF o Amigos de la Tierra, sino también a sindicatos, grupos religiosos, movimientos sociales, comunidades indígenas..., gente que no se dedica al activismo medioambiental".

Este sudafricano, activista de los derechos humanos desde los quince años, asegura que puede "sentir un interés entre la gente joven por la lucha contra el cambio climático que no he visto en los diez últimos años".

Por ello vaticina que "habrá consecuencias electorales para los líderes que no demuestren progresos y ambición" para hacer frente al calentamiento global.

"Es inocente pensar que los Estados no repetirán los errores del pasado, pero si hay algún momento en el que podamos esperar que los gobiernos hagan lo adecuado es probablemente ahora, por el alto nivel de concienciación global y por la alerta mundial", señala.

Aunque existen "lobbys sofisticados" del sector del petróleo y de los combustibles fósiles que "invierten millones en desinformar a millones de personas" sobre el cambio climático, "los argumentos moral y científico están ganados" y ahora sólo queda que los países se comprometan "con urgencia" con objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y acciones específicas.

Esos compromisos se deberán concretar antes del 1 de febrero, según establece el documento acordado en Copenhague, y este será el primer "test" al que se someterán los países tras la Cumbre.

Ante ello, Greenpeace está "presionando" a la Unión Europea mediante acciones y campañas 'on line' para que se comprometa a reducir sus emisiones, al menos un 30 por ciento en el año 2020, aunque los ecologistas apuestan por una reducción del 40 por ciento.

La UE acudió a Copenhague con la intención de bajar sus emisiones un 20 por ciento en 2020 respecto a los niveles de 1990, ampliable a un 30 por ciento si los demás países hacían un esfuerzo comparable.

Antes de la próxima Cumbre del Clima de México (diciembre de 2010), los países afrontarán un segundo "test", durante una reunión preparatoria de la "Conferencia de las Partes", que tendrá lugar en el mes de junio en Bonn.

El máximo responsable de Greenpeace confía en que en la cita alemana los países acerquen posturas para evitar que "todo quede relegado a México".

Entre esas dos fechas "hay que intentar presionar a los países para que hagan todo lo posible y no retrasen las acciones individuales por la lentitud del tratado global".

Kumi Naidoo reconoce que la UE ha perdido liderazgo en el proceso negociador, después de que Estados Unidos llegara a un acuerdo con un reducido grupo de países en Copenhague, y considera que debería recuperarlo "porque sería bueno para el mundo".

No obstante, puntualiza que ese liderazgo fue posible gracias al activismo ecologista de los ciudadanos europeos, que "han entendido la seriedad del problema", y también al negacionismo del anterior presidente estadounidense George Bush.

"El Gobierno de Bush fue tan patético que consiguió que la UE pareciera mucho mejor de lo que era en la práctica", sentencia.

De cara a México, Naiboo cree que todos los países, tanto los ricos como los que están en vías de desarrollo, "tienen que hacerlo mucho mejor que en Copenhague".

Si bien para el dirigente ecologista es "erróneo" esperar más de los países emergentes "cuando no tienen la misma responsabilidad política que otros".