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Miércoles, 6 de Enero de 2010

Obama reconoce los fallos de sus servicios de inteligencia

El presidente de EEUU admite que el fallido atentado del vuelo Amsterdam-Detroit pudo haberse evitado con la información de que se disponía. Se publicarán los resultados de la investigación

ISABEL PIQUER ·06/01/2010 - 09:21h

pete souza / casa blanca - Obama preside ayer la reunión con su equipo de seguridad nacional en la Casa Blanca sobre el fallido atentado.

Barack Obama reconoció ayer que los servicios de inteligencia estadounidenses no supieron anticipar ni evitar el atentado frustrado en el que un joven nigeriano, Umar Faruk Abdulmutallab, intentó volarse por los aires en un avión destino a Detroit, el pasado 25 de diciembre.

Washington "tenía información sobre actividades sospechosas pero no relacionó los distintos datos", dijo Obama al asegurar que los servicios de inteligencia no estuvieron atentos a otras "alertas rojas" que procedían de la rama yemení de Al Qaeda, sin especificar cuáles. Asimismo,anunció que en los próximos días dará a conocer los resultados de la investigación sobre los errores cometidos.

Dice que se tenía información pero no se relacionólos distintos datos

"El sistema ha fallado", admitió de nuevo el presidente estadounidense de regreso en la Casa Blanca tras unos días de vacaciones, "lo que hubiera podido tener consecuencias desastrosas".

El mandatario se reunió durante dos horas con sus principales asesores de seguridad y miembros del Gobierno más directamente afectados entre ellos, los secretarios de Defensa, Robert Gates; de Estado, Hillary Clinton, y de Justicia, Eric Holder, y los directores de la CIA, Leon Panetta, y del FBI, Robert Mueller para analizar las primeras medidas.

Obama resistió la presión republicana que exigía cortar cabezas, en particular la de Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional, que en su momento aseguró que "el sistema había funcionado".

"Al Qaeda se adapta para nuevos ataques, y también nos adaptaremos"

El presidente confirmó que EEUU había ampliado sus listas de sospechosos de terrorismo. "Al Qaeda se adapta para llevar a cabo nuevos ataques, nos adaptaremos para derrotarlos", dijo Obama.

Las medidas anunciadas el pasado lunes, la de controlar y cachear sistemáticamente a los ciudadanos de 14 países considerados sospechosos, la mayoría musulmanes, ha despertado sendas protestas por parte de las naciones afectadas, que han acusado aWashington poco menos que de racismo.

En Londres, el ministro de Interior, Alan Johnson, explicó ayer en la Cámara de los Comunes que su Gobierno no informó a EEUU que Abdulmutallab era un terrorista peligroso antes de que cogiera un vuelo con destino a Detroit, informa Iñigo Sáenz de Ugarte desde Londres.

"Facilitamos información a EEUU en relación a ciertos aspectos de su caso, pero nada de esa información indicaba que Abdulmutallab fuera a intentar realizar un atentado", dijo Johnson.

La declaración contradecía el mensaje difundido el día anterior por Simon Lewis, el portavoz de Gordon Brown. Si bien Lewis no fue muy preciso, sí contó a los periodistas que se había producido un trasvase de información antes de Navidad relacionado con el riesgo que podría suponer el nigeriano.

La primera versión oficial de los británicos indicaba que se le había negado un visado porque el curso universitario para el que había solicitado la entrada en el país en realidad no existía. No era por tanto un caso de terrorismo, sino un intento de regresar a Gran Bretaña para quedarse, por lo que no habría sido necesario alertar a Washington.

Desde el inicio de la crisis, Londres ha intentado desmentir la idea de que Abdulmutallab se radicalizó durante su estancia en la capital británica entre 2005 y 2008 con el argumento de que fue en Yemen donde trabó contacto con grupos terroristas.

Actuó en solitario

Mientras tanto, parece confirmarse que el terrorista fallido actuó sólo. La fiscalía holandesa apuntó ayer que el joven nigeriano no contó con un cómplice en el Aeropuerto de Schiphol, rechazando así la versión de algunos de los pasajeros del avión.

Estos habían declarado que le vieron en la puerta de embarque acompañado de un ciudadano de avanzada edad bien vestido, probablemente de origen indio o paquistaní, pero en las más de 200 horas de grabaciones de vídeo del aeropuerto no aparece con nadie.