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Martes, 5 de Enero de 2010

David Meca, evacuado en ambulancia tras culminar su nueva hazaña

EFE ·05/01/2010 - 20:52h

EFE - David Meca, campeón del mundo de natación de Larga Distancia, momentos antes de iniciar el reto Xacobeo 2010, en el que intentará atravesar la ría de Arousa y remontar el río Ulla hasta Pontecesures para recrear la traslación del cuerpo del Apóstol.

El nadador catalán David Meca ha sido evacuado en ambulancia tras culminar, después de más de seis horas, el reto de convertirse en el primer peregrino que hace el Camino de Santiago a nado.

Meca, que rememoró así la Ruta Marítimo-Fluvial por la que llegó el Apóstol Santiago a Galicia en el año 44, llegó al puerto de Pontecesures entre los vítores de la multitud y a pesar de sufrir calambres en el hombro derecho que obligaron a los médicos a inyectarle antiinflamatorios.

Cuando todos los medios de comunicación lo esperaban en la rampa que está en frente del Club Náutico, el nadador catalán se quedó sin fuerzas y tuvo que ser ayudado por varias personas para subir al pantalán deportivo, adonde acudieron rápidamente tres voluntarios de Cruz Roja para intentar reanimarlo.

Tumbado en el suelo y tapado por una manta térmica, Meca se mostró agotado. Apenas respondía a los médicos, por lo que rápidamente decidieron evacuarlo en una ambulancia ante los gritos de los presentes, entre los que se encontraba su madre, que empezaron a temer incluso por su vida.

En los últimos metros de la travesía, un grupo de diez piragüistas de Pontecesures acompañó a David Meca para ayudarle a pasar el río por las zonas de menos corrientes y porque la visibilidad ya era bastante escasa.

Durante toda la travesía Meca sufrió muchísimo por la fuerte corriente que se encontró en la desembocadura del río Ulla y por la baja temperatura del agua, que prácticamente no superó los seis grados durante las más seis horas que duró el reto.

David Meca había partido a la una de la tarde desde el Centro de Tecnificación de Vela de Vilagarcía y alcanzó al puerto de Pontecesures pasadas las siete, tras nadar más de veinte kilómetros en solitario.