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Miércoles, 6 de Enero de 2010

Los cazafortunas afilan sus tarjetas para el sorteo de El Niño

Los banqueros buscan a los nuevos millonarios del primer gran premio de lotería de 2010. El 58.588, primer premio del Niño

DANIEL AYLLÓN ·06/01/2010 - 08:00h

Mónica Patxot - Una representante bancaria se ofrece a dos ganadoras de la Lotería de Navidad, en diciembre.

Si el Gordo cae cerca de nuestra oficina, a nosotros también nos toca la lotería porque nos puede salvar las cuentas del mes", explica Marcos, director de una sucursal del BBVA. Las empresas no suelen dar órdenes internas a sus empleados, pero, cada 6 de enero, decenas de banqueros se lanzan a la calle para cazar nuevos millonarios, al igual que el 22 de diciembre con la Lotería de Navidad.

Hoy, el sorteo extraordinario de El Niño repartirá 840 millones de euros. Para captar a los ganadores, empresas como BBVA o La Caixa tienen preparados desde hace días planes especiales con intereses que rondan el 4%, frente al 2,5% habitual. Así se lo han hecho saber a sus empleados vía e-mail en los últimos días.

A los pocos minutos de conocerse los premios, los banqueros (algunos acuden con paraguas o chaquetas corporativas del banco para hacerse más visibles) aparecen en las administraciones que los han vendido cargados de tarjetas y las reparten por doquier a todo el que ven de jarana, con un décimo o una botella de cava.

Ofertas jugosas

La administración número 10 de Getafe (Madrid), El Trébol, vendió íntegros los números 53.152 (segundo premio del último sorteo de la Lotería de Navidad, de 195 millones de euros) y 51.972 (un quinto, de 10 millones de euros). Cientos de vecinos y tenderos acudieron el 22 de diciembre a celebrarlo a la sede de la lotería, situada en un barrio obrero muy golpeado por el paro. Entre ellos, destacaban, hieráticos, señoras con bolsos de diseño y caballeros con abrigos gruesos de tres cuartos que dejaban entrever elegantes corbatas.

Las mejores ofertas tentaban a los ganadores con jugosos intereses del 4%. La mayoría provenía de bancos y cajas de ahorros pequeños. "Pero muchos clientes prefieren la seguridad de su banco de siempre. Especialmente en tiempos de crisis", explicaba ayer José Miguel Ariza, director de la oficina de Banesto más cercana a El Trébol y que acudió raudo al escuchar los premios. En su sucursal, 12 personas ingresaron grandes remuneraciones: más de un millón de euros, en total. La mayoría provino de Getafe, pero también llegó un pellizco del primer premio, que se vendió íntegro en Madrid.

Buena parte del Gordo se lo llevaron trabajadores de Viajes Marsans, empresa con la que BBVA ya tenía un acuerdo especial. Al banco le bastó con enviar un correo a toda la plantilla anunciando un "Depósito especial de Navidad".

Desbordados por El Niño

Las sucursales de Getafe hicieron buena caja y están listas por si vuelve a tocar la campana. Conchi, la esposa del lotero, explicó ayer que están desbordados por la solicitud de décimos para el sorteo de El Niño. Desde primera hora de la mañana, se formaron largas colas para comprar boletos "con la esperanza de que no haya dos sin tres", explicó.

En la celebración de diciembre, Rober, de 21 años y con dos décimos, aireaba sonriente un abanico de business cards bancarias en plena calle y con el abrigo salpicado de sidra. "Antes no me hacían caso en los bancos, y mira ahora... entraré por la alfombra roja. ¡Qué vueltas da la vida!", celebraba, eufórico, entonces.

Dos semanas después, explica que se ha "fundido" parte de los 100.000 euros en cenas, copas y un coche. "El resto lo guardaré porque vienen tiempos difíciles", decía ayer. Aunque no lo cazó, Ariza le dejó su número móvil en la tarjeta, al igual que a Rosalía, otra de las premiadas, de 30 años y madre soltera de dos hijos.

A ella y a su hermana Rebeca les tocaron dos décimos del segundo premio: 200.000 euros. Al oír cantar el 53.152, empezaron a gritar: "¡El piso, el piso!". Saltaron de la cama, agarraron una botella de sidra y corrieron a celebrarlo a El Trébol, donde ya había un centenar de personas. Rosalía aún no ha comprado su vivienda, pero ya sabe que será en Ciempozuelos (Madrid).

"Dicen que hay que pensarlo durante un tiempo, pero yo lo tenía muy claro", aseguró. "Me dieron tarjetas de varios bancos, pero ni les llamé. Confío en el director de mi caja de ahorros de toda la vida". El 3% de interés que le ofrecía fue suficiente para ella, que no quiso guardar el dinero "ni un mes": "Me compraré la casa antes de que termine enero".

La declaración de la renta

A la hora de pasar cuentas a Hacienda, los agraciados detallarán el premio en su declaración de la renta según cómo lo hayan invertido. "A algunos les interesa un fondo de pensiones, a otros un seguro, una hipoteca o acciones. Depende de cada uno", explica un responsable del Banco Santander.

En Getafe, la mayoría del dinero se destinó a pagar deudas, pero, para Ariza, "lo importante no es el dinero que ingresen, sino la publicidad que te den estos clientes. Si les das un buen servicio, hablarán bien de ti y eso atraerá a nuevos clientes".