Archivo de Público
Jueves, 7 de Enero de 2010

Buenos Aires, un domingo en San Telmo

El barrio más antiguo de Buenos Aires es el destino de moda en la capital argentina. Una mezcla de estilos arquitectónicos, el sabor de lo tradicional y la vitalidad de nuevos establecimientos hacen de San Telmo un lugar imprescindible.

ÁNGEL M. BERMEJO ·07/01/2010 - 09:38h

Ángel M. Bermejo - La Poesía, en la esquina de Chile y Bolívar, es un local antiguo que estuvo cerrado muchos años y recientemente ha reabierto sus puertas como café literario.

El barrio de San Telmo, con sus calles adoquinadas, un mercadillo dominical, sus anticuarios y sus restaurantes populares anclados en el tiempo ofrecían durante décadas una imagen melancólica propicia para convertirse en escenario de un tango. El que quería encontrar un Buenos Aires moderno debía ir a otras partes, a los barrios del norte, como Palermo o Recoleta.

Pero algo ha pasado. San Telmo mantiene buena parte de sus elementos (es el barrio más antiguo de la capital, es el que ofrece más sentido de historia) pero ofrece un panorama muy dinámico, con nuevos bares, restaurantes y galerías de arte.

El eje del barrio es la calle Defensa, que une las dos plazas más antiguas de la ciudad (la plaza de Mayo -donde se encuentra la Catedral, el Cabildo y la Casa Rosada- y la de Dorrego). El domingo se organiza un mercadillo callejero en las últimas cuatro o cinco manzanas de este recorrido, y es un buen momento para visitarlo y disfrutar del ambiente, buscar entre los puestos en busca de una ganga, y escuchar la música que toca cualquiera en cualquier momento.

Parte del encanto de San Telmo se encuentra en los cafés, muchos de ellos con un ambiente muy agradable, mucha historia y, ahora, con wi-fi. El Británico (esquina de Brasil y Defensa), frente al parque Lezama y El Federal (esquina de Carlos Calvo y Perú) son apuestas seguras, aunque los domingos parece que todo el mundo pasa por el Plaza Dorrego (en la plaza Dorrego) desde cuyos ventanales se ve pasar toda la actividad del barrio.

Entre las novedades hay que citar La Poesía (esquina de Chile y Bolívar), un local antiguo que estuvo cerrado muchos años y recientemente ha reabierto sus puertas como café literario. Otro lugar con atmósfera tranquila es Pride (Balcarce 869), uno de los favoritos de la comunidad gay. Si lo que se busca es una cerveza una buena dirección es Breoghan Brew Bar (Pasaje San Lorenzo 389), donde ofrecen más de 50 tipos diferentes, incluida la que fabrican ellos mismos.

El domingo se organiza un mercadillo callejero en las últimas cuatro o cinco manzanas de este recorrido, y es un buen momento para visitarlo y disfrutar del ambiente.

A la hora de comprar en San Telmo la opción más clara es visitar a los anticuarios. La calle Defensa es una sucesión ininterrumpida con algunos de los mejores de Buenos Aires y de toda América. Un par de direcciones de interés: Defensa 733, donde Alberto Salorio tiene piezas excepcionales, y HB Antigüedades (Defensa 1016).

Como buen barrio bohemio, San Telmo siempre ha atraído a los artistas y, últimamente, también a los galeristas. El taller de Miguel Ángel Biazzi (Espacio Biazzi, Defensa 763) está abierto a todos los que quieran verlo. Entre las direcciones de prestigio están Wussman (Venezuela 570), en un edificio de más de 200 años, e Isidro Miranda (Estados Unidos 726). Una de las últimas galerías en abrir sus puertas es La Guanaca Azul (Defensa 677); para ver las mejores obras de arte moderno tienes que bajar al sótano.

Aunque gran parte del atractivo de San Telmo es el ambiente que se vive en la calle, en las tiendas y en los cafés y restaurantes, también hay un buen número de museos entre los que elegir. Aparte de los de corte tradicional, el gran espacio a visitar es el Zanjón de Granados, la obra arqueológica más importante realizada nunca en Buenos Aires que permite descubrir tres siglos de arquitectura.

Al final de la calle Defensa aparece el parque Lezama, el gran espacio abierto de esta parte de Buenos Aires, con árboles y palmeras imponentes, el monumento a Pedro de Mendoza (el fundador de la ciudad) y frecuentes actos culturales. En uno de los costados del parque, la iglesia ortodoxa rusa ofrece una imagen insólita.


CÓMO IR

Iberia tiene dos vuelos diarios entre Madrid y Buenos Aires. Para ir desde el aeropuerto al centro lo más económico es el autobús. Para moverse por la ciudad lo más rápido es el subte (el metro, 1'10 pesos por viaje). Las paradas más cercanas a San Telmo son Bolívar, Belgrano e Independencia. Varias líneas de colectivo (autobuses) atraviesan el barrio, y algunas continúan hasta La Boca.

DÓNDE COMER
Uno de los lugares más innovadores del momento es La Vinería de Gualterio. Un ambiente mucho más tradicional pero con toques modernos, es el de la Gran Parrilla del Plata (esquina de las calles Chile y Perú). Para una auténtica parrilla de toda la vida: El Desnivel (Defensa 855).

DÓNDE DORMIR

Tanto The Cocker como Posada de la Luna ocupan antiguas casonas perfectamente rehabilitadas. Para disfrutar de la acción del barrio pero dormir ligeramente apartados de su bullicio: NH City, un hotel grande con todos los servicios a una manzana de la plaza de Mayo.