Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Segundo atentado contra un juzgado después de Getxo

·16/12/2007 - 10:29h

El atentado perpetrado esta madrugada en Sestao (Vizcaya) es la segunda acción contra instalaciones de juzgados llevada a cabo por ETA tras la colocación de dos bombas, una de ellas trampa y que no llegaron explotar, en los juzgados de Getxo (Vizcaya) el pasado 11 de noviembre.

La acción terrorista se ha producido un día después de que ETA hiciese público un comunicado en el que asume la autoría del asesinato de dos guardias civiles el pasado 1 de diciembre en Capbreton (Francia) y de otros cuatro atentados, entre ellos la colocación de dos bombas en los juzgados de Getxo.

Esos artefactos, de tres y cinco kilos de cloratita, no estallaron y fueron desactivados por artificieros de la Policía vasca, aunque, al día siguiente, uno de éstos especialistas de la Ertzaintza resultó herido en una mano al explosionar el detonador de una de las dos bombas neutralizadas.

El atentado en el que fallecieron los dos guardias civiles fue el cuarto desde que la banda terrorista rompiera el alto el fuego tras la colocación de una bomba en Barajas, el 30 de diciembre de 2006, en el que dos personas perdieron la vida.

Anteriormente, el 9 de octubre, tuvo lugar otro atentado en Bilbao cuando los terroristas hirieron, mediante la colocación de una bomba en su coche, al escolta Gabriel Ginés, que prestaba protección al concejal del PSE en Galdakao (Vizcaya) Juan Carlos Domínguez.

El 25 de septiembre explotó una bomba junto a la comisaría de la localidad guipuzcoana de Zarautz, lo que causó importantes daños materiales en el centro policial y en las viviendas próximas al lugar.

Un mes antes, en la madrugada del 24 de agosto, hizo explosión un coche bomba en un aparcamiento situado junto al cuartel de la Guardia Civil en Durango (Vizcaya) con el resultado de dos agentes heridos leves y cuantiosos daños materiales.

Desde el mes de junio ha habido, además, varios atentados fallidos que se vieron frustrados por la actuación de las Fuerzas de Seguridad o por el fallo del dispositivo del detonador, como el de los juzgados de Getxo.