Domingo, 16 de Diciembre de 2007

El diccionario de la España de Fraga, de la A de Aznar a la Z de Zapatero

EFE ·16/12/2007 - 10:27h

EFE - El senador del PP Manuel Fraga durante la presentación del libro que el periodista Enrique Beotas ha escrito sobre su vida titulado "Manuel Fraga. Cuaderno de notas de una vida".

Entre la A de Aznar, al que Manuel Fraga califica como "un gran presidente del Gobierno", y la Z de Zapatero, de quien dice que "no pasará a la historia", se cuentan 28 letras, las mismas que sirven de hilo conductor en un libro en el que el veterano senador repasa el presente y el pasado de España.

El que fuera presidente de la Xunta de Galicia durante 15 años se confiesa al periodista Enrique Beotas en la obra "Manuel Fraga. Cuadernos de notas de una vida", en la que las reflexiones del político gallego han quedado plasmadas por riguroso orden alfabético, a modo de diccionario.

Sobre el actual presidente del Gobierno, Fraga dice que "no parece que vaya a adquirir la más mínima grandeza al servicio de España", y le acusa de intentar cambiar, con una labor negativa, "uno de los mayores éxitos de España en los últimos dos siglos: la Transición".

Del predecesor de Rodríguez Zapatero en la Moncloa, Jose María Aznar, destaca el éxito "indiscutible" de sus políticas económica, fiscal, social y sanitaria, aunque le achaca el error de adelantar que no repetiría un tercer mandato.

Fraga también delibera sobre el día de reflexión que precedió a la victoria socialista en 2004, un momento que, asegura, "fue quebrantado de forma manifiestamente ilegal... ilícita".

El senador dirige su dedo acusador hacia el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien "apoyó los asaltos contra las sedes del PP".

A Mariano Rajoy, sucesor de Aznar al frente del partido, el ex presidente gallego le desea "lo que más falta le hace", que no es otra cosa que mucha suerte, ya que, explica Fraga, "el resto, no lo dude, lo tiene".

Beotas recoge también en su obra las impresiones del senador sobre aspectos de máxima actualidad, como la memoria histórica, a la que Fraga tilda de desgracia cuando se aplica mal, porque "sólo supone un acicate para mantener vivo el resentimiento".

Recuerda que en la Transición "fuimos capaces de ponernos de acuerdo y olvidarnos de muchas cosas", tras lo que subraya que estará siempre en contra de esa ley, incluso "a pesar del agua que le van echando sus promotores para intentar edulcorar sus efectos reales".

En esta línea, asegura en otro fragmento del libro que el camino de la memoria histórica, de la negociación con ETA y de los estatutos "destruye el espíritu que informó la Transición y a este paso destruirá el sistema jurídico español".

Recién cumplidos los 85 años, Fraga ha sido uno de los protagonistas del cambio que ha vivido España desde la dictadura, donde ocupó el Ministerio de Información y Turismo, a la democracia y la Constitución, de la que fue ponente, años que rememora a través de sus protagonistas.

Alaba el comportamiento del Rey durante la Transición y, a los que ponen en cuestión la Monarquía, les recuerda la estabilidad que Don Juan Carlos ha sabido dar al país, lo que "subraya todavía más el fracaso de las dos repúblicas".

De Adolfo Suárez comenta que pasará a la historia como un "hombre positivo", de Carrillo destaca que colaboró activamente en dar una solución pacífica a la Transición, y del primer presidente socialista de la vigente democracia, Felipe González, valora de forma positiva que apostara por la socialdemocracia en lugar de la tendencia marxista que existía en su partido.