Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Pinturas, esculturas y collages de Gerardo Rueda en la Galería Estiarte

EFE ·16/12/2007 - 09:50h

EFE - Un hombre descansa sobre la escultura de Gerardo Rueda "Almagro amarilla", 1987, en Valencia.

La geometría es una de las características de la obra de Gerardo Rueda, considerado como uno de los más relevantes pintores de la segunda mitad del siglo XX, al que la Galería Estiarte dedica una exposición.

Con el objetivo de realizar un pequeño repaso a la producción del creador madrileño, maestro de la abstracción geométrica por su sentido reflexivo, su control y su sensibilidad artística, la exposición reúne quince piezas de pintura, escultura y collage fechadas entre 1957 y 1996.

Abierta hasta el 28 de enero, la muestra se inicia con dos pinturas de 1957 pertenecientes a la serie "Imagen". El formato horizontal, característico de su primera época, contiene en estas pinturas figuras trapezoidales flotando en un espacio de atmósfera rosada y grisácea.

De 1975 es la pintura sobre madera con el título "Espera V", interacción de colores suavemente metalizados y cuyo ascendente minimalista deviene del rigor modular y acabado tecnológico. "Vertical" de 1984, es una pintura de sucesivas veladuras sobre una construcción geométricamente vertical de madera.

Ya de los noventa son "Alfonso" de 1992 y "Alfie" de 1994, pinturas sobre madera en marco antiguo en los cuales la construcción geométrica y suprematista se integran de forma clásica mediante el enmarcado. Por último se muestra la pieza "Nostalgia" de 1994, donde los módulos monocromos juegan con restos de pintura sobre un taco de madera encontrado en el taller.

Tres piezas completan el apartado de escultura. "Homenaje a Arthur Rubinstein", múltiple escultórico de 1987 donde una columna jónica se conjuga con piezas de acero cortén y volúmenes envejecidos por la pátina del bronce. "Moderno", también de 1987, es una pequeña escultura con piezas de madera y corcho, que pone en relación trapezoides velados de distintos grises temperados, y "Bodegón de parchís" de 1992, múltiple de madera donde la intersección de planos entre ángulos de 90 y 45 grados busca el juego de la articulación del color.