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Lunes, 4 de Enero de 2010

El importe de las emisiones de renta fija cayó el 18% en 2009, según la CNMV

EFE ·04/01/2010 - 10:53h

EFE - Vista del panel de cotizaciones de la bosa de Madrid. EFE/Archivo

El importe de las emisiones de renta fija fue el pasado año de 371.373 millones de euros, el 18 por ciento menos que un año antes, según los datos -hasta el 15 de diciembre- contenidos en el boletín trimestral de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del cuarto trimestre del año.

En el informe de coyuntura, elaborado por el departamento de estudios del supervisor bursátil, la CNMV explica que más que el descenso es destacable el cambio en la composición de las emisiones, debido a las medidas de apoyo al sistema financiero aprobadas por el gobierno en el último trimestre de 2008.

Así, la CNMV llama la atención sobre el aumento en las emisiones de bonos y obligaciones no convertibles, que superaron los 61.100 millones de euros, casi seis veces más que en 2008.

De ellos, 47.000 millones (el 77 por ciento) correspondieron a emisiones avaladas por el Estado, una vía de financiación a la que han acudido en especial las cajas de ahorro, ya que el 82 por ciento de sus emisiones han contado con el aval estatal.

Asimismo, la CNMV destaca el aumento de cédulas hipotecarias, del 150 por ciento, y de las emisiones preferentes, que se elevaron a 13.000 millones de euros frente a los 1.246 millones de 2008 y los 225 millones de 2007.

La CNMV explica que, si bien se ha frenado el ritmo de "deterioro" de la economía española, se mantiene un evidente retraso frente a otros países de nuestro entorno.

Todo ello, a lo que hay que sumar la mala evolución del mercado de trabajo y de las cuentas publicas, ha llevado a las entidades financieras a continuar buscando financiación del Estado y del Banco Central Europeo (BCE).

Por lo que respecta al mercado de renta variable, la CNMV destaca no sólo la revalorización -cercana al 30 por ciento- del Ibex-35 sino también las diferencias entre la recuperación de las cotizaciones de las empresas en función de sus intereses en el extranjero.

Aquellas sociedades con activos diversificados en mercados exteriores han mostrado, en términos generales e independientemente del sector en el que operan, una mejor evolución.