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Lunes, 4 de Enero de 2010

Mueren en Afganistán 4 soldados estadounidenses y uno británico

Reuters ·04/01/2010 - 09:31h

Cuatro soldados estadounidenses y uno británico murieron el domingo en dos explosiones diferentes en el sur de Afganistán, dijeron el lunes las fuerzas extranjeras en el país.

Los cuatro soldados estadounidenses son las primeras bajas de su país en suelo afgano en 2010, y murieron en un ataque con un artefacto explosivo improvisado (IED, por sus siglas en inglés), informaron en un comunicado las fuerzas lideradas por la OTAN.

Un portavoz no quiso dar más detalles, indicando que sus familiares directos estaban siendo informados.

Los talibanes dijeron el lunes que una serie de explosiones en el distrito de Panjwai, en el sur de Kandahar, causaron la muerte de varios soldados extranjeros el domingo. Su información no pudo ser verificada inmediatamente y los insurgentes a menudo inflan las cifras de víctimas enemigas.

Un soldado británico también falleció el domingo por la tarde mientras realizaba una patrulla a pie en el área de Nad Ali, en la provincia de Helmand, dijo en un comunicado el Ministerio Británico de Defensa.

La violencia en Afganistán ha alcanzado su máximo nivel desde el derrocamiento de los talibanes en 2001 por fuerzas afganas apoyadas por Estados Unidos. El año pasado, el número de efectivos militares estadounidenses muertos en Afganistán fue más del doble que en 2008.

En 2003, las fuerzas extranjeras tuvieron que lidiar con 81 incidentes por IED, una cifra que creció a más de 7.200 en 2009, dijo recientemente un alto cargo de inteligencia de la OTAN.

Esto incluye los IED que explotaron y los que fueron encontrados y eliminados.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enviará 30.000 soldados adicionales dentro de su nueva estrategia de guerra para tratar de dar la vuelta a la situación en el terreno de combate. Otros países de la OTAN enviarán unos 7.000 efectivos más.

En el país ya hay unos 110.000 efectivos extranjeros, y pese a las cifras, están estancados en su lucha contra los talibanes, incapaces de contener la creciente ola de atentados suicidas y con bombas en las carreteras.