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Lunes, 4 de Enero de 2010

"La falta de técnicos es el gran desafío que afronta Bolivia"

Roberto Aguilar. Ministro de Educación de Bolivia. Impulsa la formación dedicada a los sectores de litio, hidrocarburos e informática

ISABEL COELLO ·04/01/2010 - 02:00h

El ministro boliviano Roberto Aguilar, el pasado mes en Valencia. - PÚBLICO

El titular boliviano de la cartera de Educación considera que la mayoría parlamentaria obtenida en los recientes comicios pone más responsabilidad en el Gobierno de Evo Morales, que ya no podrá escudarse en el boicot parlamentario de la oposición para no llevar adelante sus proyectos.

¿Cómo valora los resultados de las últimas elecciones generales en Bolivia?

Desde el punto de vista histórico, son el triunfo más significativo. Hay una excepción, una elección a finales de los años cincuenta donde el Movimiento Nacionalista Revolucionario obtuvo el 90% de apoyo, pero siempre quedó en duda si ese resultado era real. Al margen de ese caso, este resultado es el más importante y supone el mayor respaldo popular a un partido después de haber tenido una gestión de gobierno.

¿Qué demuestra?

El resultado ratifica el compromiso y confianza del pueblo hacia Evo Morales. Generalmente, un Gobierno se va desgastando por efecto del ejercicio del poder pero, en este caso, el apoyo es muy alto y eso es resultado de la gestión y políticas de Estado de Morales.

¿Cómo espera que sea esta legislatura? En la pasada se gobernó mucho por decreto, pues no había mayoría en la Asamblea, a diferencia de ahora.

La anterior gestión fue muy complicada y detuvo el desarrollo de muchos proyectos. Normas como la ley anticorrupción no fueron aprobadas en el Senado, donde la oposición tenía mayoría. O contratos para construir carreteras, tampoco eran aprobados por el Senado, que actuó en una actitud de puro boicot al Gobierno. Ahora, el Movimiento al Socialismo [MAS, el partido de Evo Morales] tiene dos tercios en la Asamblea. Eso nos conlleva una mayor responsabilidad. Tenemos capacidad de aprobar todo lo que consideremos. El presidente dijo: "Antes podíamos justificar que no se hizo algo porque el Senado lo frenó, ahora no tenemos con qué justificar nada". Es nuestra plena responsabilidad con el pueblo.

¿Considera necesaria una legislatura de mayor concertación y diálogo con la oposición?

Hay una necesidad de que la oposición se incorpore en el diseño de estrategias patrióticas y que responden a los intereses del pueblo. Se ha invitado a estos sectores a que se incorporen a este proceso. En las regiones todavía existen posiciones importantes de la oposición, en Beni, Pando o Santa Cruz, donde el MAS no ha ganado. Ahora que se va a profundizar en el modelo de las autonomías, hay una necesidad de pensar en Bolivia, y decidir medidas de manera conjunta. Si no, estos sectores quedarán aislados, el proceso de desarrollo será más dificultoso.

En el marco autonómico boliviano, ¿tienen las regiones capacidad de no aplicar o de boicotear la aplicación de leyes de carácter nacional?

En el caso boliviano, el diseño autonómico es muy parecido al español, por lo que sí puede surgir un espacio de freno a las políticas. Pero si una política decidida por el Gobierno central da apoyo a un sector social y no se cumple, digamos, en Santa Cruz, la presión social va a obligar a que eso se aplique. Por ejemplo, si el Gobierno amplía el bono Juancito Pinto de la educación primaria a la secundaria, es muy difícil que algún gobernador autonómico opte por no aplicarlo, porque los padres van a ir rápido a enfrentarse a ese gobernante. Por ello creemos que en las políticas sociales del MAS no va a haber freno en el ámbito regional. Donde sí va a haber conflictos es en las nuevas formas de organizar y administrar la gestión pública.

¿Cuáles han sido los logros más significativos del Gobierno de Morales?

Por un lado, el componente económico, que ha hecho que Bolivia se sitúe entre los países con mayor crecimiento de la región. Por otro, el haber demostrado en la práctica que la decisión de la nacionalización, y la forma en que se llevó adelante, logró que los ingresos por hidrocarburos pasen de 300 millones de dólares, antes de Morales, a cerca de 2.500 millones de dólares en la actualidad. Esto ha permitido impulsar una política social muy importante y de mucho impacto.

Su departamento llevó a cabo una amplia campaña de alfabetización.

El 20 de diciembre de 2008 declaramos Bolivia libre de analfabetismo, tras alfabetizar a 824.000 personas. Luego hemos diseñado la estrategia de posalfabetización, para dar a esas personas una formación equivalente hasta 5º grado de primaria. Lo hemos hecho con apoyo de Cuba y de Venezuela.

¿En qué más se ha trabajado en el ámbito educativo?

En generar un espacio de redistribución del ingreso a través de los bonos, o incentivos económicos. El bono Juancito Pinto busca un mecanismo económico que incentive a los padres a mantener o incorporar a sus niños en la escuela. El primer año tuvimos 1.083.000 niños cobrando el bono, este año llegamos ya a 1.700.000 niños. Antes, el 70-75% de los niños estaba en Primaria, ahora estamos cerca del 90-95%. Aparte, se ha trabajado para aumentar la calidad educativa. Las condiciones en zonas rurales eran indignas, había injusticias muy fuertes, niños estudiando en un cuarto de adobe o sin pupitre. Se han sumado 4.000 infraestructuras nuevas a las 12.000 que había.

Bolivia se ha puesto como reto la industrialización, pero ¿hay en el país suficientes cuadros técnicos para acometerla?

Justamente ésa es una de nuestras debilidades y, por tanto, nuestro desafío. Se está elaborando una estrategia que incluya desde la educación primaria y secundaria el proceso de formación de técnicos adecuados a las capacidades productivas de cada una de las regiones. También se está fortaleciendo la formación técnica vinculada a los ámbitos estratégicos: hierro, litio, hidrocarburos, informática y telecomunicaciones. Es una estrategia a largo plazo, de 10 a 15 años.