Archivo de Público
Lunes, 4 de Enero de 2010

Europol detecta en España al grupo islamista que atentó en Bombay

Los servicios antiterroristas españoles constatan operaciones de financiación de grupos paquistaníes y de reclutamiento para el envío de muyaidines a zonas de conflicto

PEDRO ÁGUEDA ·04/01/2010 - 07:00h

MANU FERNÁNDEZ - Registo en Santa Coloma de Gramenet ordenando por el juez Garzón hace un año para investigar la financiación de grupos islamistas.

Europa no sólo debe preocuparse por Al Qaeda al combatir la amenaza del terrorismo islamista. Otra organización, Lashkar e Taiba (LeT), originaria de Pakistán y a la que se responsabiliza de la masacre perpetrada en Bombay en 2008 tiene en jaque la seguridad de los países de la Unión Europea, incluida España, según ha informado Europol.

"La presencia de miembros sospechosos o conocidos de LeT en la Unión Europea y la prueba en Italia de que un individuo apoyó una de las operaciones del grupo (el ataque de Bombay) proporciona pruebas suficientes para tener los ojos abiertos en el futuro". Esta es una de las conclusiones a la que llega un informe de la Oficina Europea de Policía, al que ha tenido acceso Público. En el ataque que sufrió la capital económica de India fallecieron 174 personas después de que un comando terrorista tomase al asalto varios hoteles y cafés.

Europol ha recabado información de los 27 estados miembros de la UE para realizar su informe. Los servicios antiterroristas españoles han trasladado a sus colegas que desde 2007 se han detectado en España tareas de financiación de grupos terroristas paquistaníes y de reclutamiento para el envío de muyaidines a zonas de conflicto. Algo similar ha ocurrido en Bélgica, Dinamarca, Reino Unido y Holanda, según el informe.

Presencia de LeT

Bélgica, Dinamarca, Italia y Rumanía han podido constatar la presencia en su territorio de miembros de LeT. Se trata de países sin una fuerte presencia de paquistaníes, de hecho en Rumanía sólo hay medio millar. La investigación de Europol advierte de que la presencia de LeT y otros grupos paquistaníes no está vinculada al volumen de población originaria de ese país.

El informe exige especial atención al grupo Lashkar e Taiba

España acoge a la tercera comunidad en número de paquistaníes más grande de la UE, un total de 46.300, detrás de Portugal, con 50.000, y Reino Unido, con un millón de personas procedentes de ese país, donde ya hay ciudadanos británicos de segunda y tercera generación. Aún así, Londres es junto a Madrid la capital europea que ya ha sufrido un gran atentado terrorista de corte yihadista. El 7 de julio de 2005, cincuenta y seis personas perdieron la vida en la capital británica. Tres de los cuatro autores materiales eran de ascendencia paquistaní.

Según Europol, LeT ha perdido en los últimos tiempos el apoyo del Gobierno paquistaní debido a la "enorme presión" que recibe éste de los Gobiernos occidentales, principalmente de Estados Unidos. "Este es uno de los factores que indica que la organización está ampliando sus actividades, incluyendo a la UE. Como resultado de ello, la UE tendrá que afrontar esto en un futuro inmediato", añaden los policías europeos.

El origen del grupo está, sin embargo, en la provincia afgana de Kunar en 1989. Tras la retirada de la URSS, LeT comenzó a combatir contra el Ejército indio en la región de Cachemira. En octubre de 2001 causó una treintena de muertos en un atentado con coche-bomba contra el Parlamento indio de esa región.

La amenaza procedente de Pakistán es la segunda más importante en el ámbito del terrorismo islamista que sufre España, detrás del peligro que de las organizaciones originarias del Magreb, según fuentes de la lucha antiterrorista.

La pérdida de apoyo en Pakistán ha empujado al grupo a actuar en la UE

Recientemente, la Audiencia Nacional condenó a once paquistaníes por integración en organización terrorista, aunque fueron absueltos del delito de conspiración para atentar por falta de pruebas. Habían sido detenidos en enero de 2008 al creer que se disponían a cometer un atentado suicida en el metro de Barcelona. La sentencia consideraba probado que el ataque al suburbano era inminente y que su objetivo era "provocar un elevado número de víctimas".

El tribunal dio especial relevancia la declaración del portavoz del Al-Qaeda Maulvi Umar, que en agosto de 2008 había reconocido que la fallida acción fue obra de "doce de los nuestros" que formaban parte del TTP, una franquicia de Al-Qaeda. El fallo apuntaba además a que los terroristas pretendían castigar a España "por la presencia de tropas en Afganistán".

Conexión con el 11-M

Otros tres paquistaníes fueron condenados en 2008 por varios delitos, entre ellos financiación de actividades terroristas. Habían enviado dinero a Rabei Osman Sayed, El Egipcio, uno de los cerebros del 11-M.

Este mismo año tres operaciones policiales en Barcelona, Valencia y Bilbao han tenido por objeto ciudadanos paquistaníes. Estaban acusados de financiación de actividades terroristas y de reclutamiento de yihadistas. Seis de los detenidos se encuentran en prisión a la espera de juicio.

La conexión en Brescia y la falsa pista barcelonesa

Dos meses después de los atentados de Bombay, el ministro del Interior paquistaní anunció que uno de los detenidos en su país procedía de Barcelona. La policía rastreó el paso de Javait Iqbal por la capital catalana sin descubrir nada. Hace un mes se conoció el arresto de dos paquistaníes en Brescia (Italia). Se trata de un padre y un hijo dueños de un local de giros desde el que un tal Javait Iqbal había enviado 400.000 euros al grupo terrorista. La investigación determinó que los arrestados habían utilizado la identidad de su compatriota para remitir el dinero. Estas cantidades fueron utilizadas para financiar las conexiones telefónicas entre el comando de Bombay y la cúpula del grupo terrorista en Pakistán, vía Internet.