Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Ortega responde a una nota de protesta de Colombia y dice que Uribe condena a muerte a Betancourt

EFE ·16/12/2007 - 03:35h

EFE - Ortega insistió que la situación en Colombia es parecida a la que vivió Nicaragua durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), que se vio involucrada en una guerra civil en el marco de la guerra fría.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, respondió a una nota de protesta de Bogotá, afirmó que no comete injerencia y acusó a su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, de condenar a muerte a la política Ingrid Betancourt, secuestrada desde hace cinco años.

El líder sandinista también reiteró su calificativo de "hermano" al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), "Manuel Marulanda" o "Tirofijo", alias de Pedro Antonio Marín, a quien instó a dar pasos, aunque con "mucho cuidado".

Ortega aprovechó un encuentro con una delegación iraní para referirse a la enérgica protesta enviada por Bogotá a Managua, en la que piden al líder sandinista que no intervenga en asuntos internos de ese país.

"Quiero responder a esta protesta haciéndole saber, en primer lugar al pueblo colombiano, que es el que más demanda y exige la paz, y también al gobierno colombiano, que cuando se trata de salvar vidas, allí no existen fronteras, no existen diferencias", remarcó Ortega.

Agregó que la situación en Colombia, donde se encuentra en peligro la vida de los "retenidos de uno y otro bando", es una "obligación moral y ética y que trasciende al gobierno colombiano".

A renglón seguido, Ortega se refirió a un supuesto planteamiento del presidente Uribe con el que prácticamente rechaza la posibilidad de liberar a Betancourt, quien también posee nacionalidad francesa, y a los "otros retenidos de uno y otro bando".

Uribe "pone con condición que primero tiene que desmovilizarse la FARC. ¿Qué está diciendo allí?: Está condenando a muerte a Ingrid Betancourt, eso es lo que está haciendo (Uribe), condenando a muerte a todos los que están retenidos de uno y otro lado", acusó.

Ortega insistió que la situación en Colombia es parecida a la que vivió Nicaragua durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), que se vio involucrada en una guerra civil en el marco de la guerra fría.

Recordó que durante ese conflicto recibieron "con mucho aprecio la contribución del ex presidente colombiano Belisario Betancur (1982-1986) en el proceso de paz que desarrollamos los nicaragüenses con el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela)".

"Betancur contribuyó a la lucha por la paz en nuestro país por un deber como latinoamericano, como ciudadano del mundo", añadió.

Asimismo, Ortega reiteró su respaldo a las iniciativas de paz que ha desarrollado en Colombia el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Francia, Nicolás Sarkozy, que abogan por la liberación de Betancourt y todos los secuestrados.

"El llamado que le he hecho al hermano comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comandante Manuel Marulanda, al querido hermano Marulanda, que de ese paso (liberar a los secuestrados)", insistió.

"Yo sé que hay que darlo con mucho cuidado porque la liberación no puede proceder en la profundidad de la montaña, porque en el camino los pueden asesinar, esa es una realidad, para culpar a la guerrilla", ratificó.

"Entonces tienen que crearse las condiciones para que se pueda dar ese paso", añadió.

Al finalizar su respuesta verbal a la nota de protesta de Bogotá, Ortega pidió al Gobierno de Colombia "que entienda que no se trata de ninguna injerencia de nuestra parte, simplemente nos estamos sumando al clamor del pueblo colombiano, de los familiares de los retenidos, de Ingrid Betancourt, y a las iniciativas de nuestro hermano Hugo Chávez, y el presidente Sarkozy".

"Nos estamos sumando a ese esfuerzo y nos mantenemos firmes en esa posición porque es defender los derechos humanos de esas personas que se encuentran en estas condiciones", enfatizó.

Comentó que en Colombia se ha presentado "un escenario favorable para su liberación, pero dentro de poco como que se le lanzan las puertas encima a esos escenarios".

"Esperamos, confiamos en Dios y en la capacidad de recepción del Gobierno de Colombia (para) que se termine este proceso y se logre la libertad de los retenidos", señaló.