Sábado, 15 de Diciembre de 2007

Morales y las regiones opositoras encaminan sus proyectos ante el temor de una fractura del país

EFE ·15/12/2007 - 21:07h

EFE - Ciudadanos de Santa Cruz, situado en el oriente de Bolivia, respaldan en un parque de la ciudad, la presentación del texto con los Estatutos Autonómicos de esa provincia.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, presentó su proyecto de nueva Constitución en un multitudinario acto, lo mismo que los líderes rebeldes de cuatro regiones hicieron con sus estatutos autonomistas, en medio del creciente temor de una fractura del país.

Morales recibió la propuesta constitucional de la presidenta de la Asamblea, la indígena quechua Silvia Lazarte, durante una concentración masiva de las organizaciones y sindicatos que le son leales precedida de un desfile, a las puertas del Palacio.

En paralelo, en las regiones de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando, que representan dos tercios del territorio boliviano, los prefectos (gobernadores) presentaron los estatutos autonómicos con diferentes grados de avance en diversos actos.

La jornada se desarrolló en medio de un clima de tensión en Santa Cruz donde una explosión causó destrozos en la Corte de Justicia, incidente que aún no ha sido aclarado por la policía.

Además fueron bloqueadas algunas rutas de acceso a esa ciudad y en el área rural se produjeron enfrentamientos entre opositores y simpatizantes de Morales.

Los cuatro departamentos autonomistas suman el 42 por ciento del Producto Interior Bruto y tienen el 85 por ciento de las reservas de hidrocarburos.

En su discurso, Morales ratificó que no se permitirá ninguna separación de Bolivia y dijo que está seguro de que las Fuerzas Armadas no se prestarán a un golpe de estado que, a su juicio, promueven grupos de "autonomistas separatistas".

El vicepresidente, Álvaro García Linera, sostuvo que sólo son "cinco familias" las que quieren dividir el país y que se enfrentarán a millones que buscan mantener unido el territorio.

"No tienen derecho de tocar ni un solo milímetro de la unidad territorial", advirtió García Linera.

Por contra, en Santa Cruz también se concentraron decenas de miles de personas para apoyar el estatuto autonomista elaborado por los líderes regionales y presentado al prefecto, Rubén Costas.

En ese acto, Costas y otros líderes proclamaron de forma simbólica la autonomía regional y anunciaron que no permitirán una "militarización" en alusión a la posibilidad de que el Gobierno tome medidas contra el proceso autonómico.

También anunciaron que los estatutos autonomistas de Santa Cruz, que tiene 2,5 millones de habitantes, irán a un referendo regional que planean convocar con la recogida de 1 millón de firmas.

Horas antes, en declaraciones a la prensa, Costas negó que su región busque la división del país, pero expresó su temor por un posible enfrentamiento por el proyecto impulsado por el Gobierno.

"¿Será posible que nos arrastren a una guerra civil por el tema de tierras?, ¿ustedes creen que yo tengo cara de norteamericano? (...) Yo soy mestizo, el verdadero racismo viene del presidente, Evo Morales", dijo Costas.

Uno de los referendos a celebrar el próximo año definirá qué se considerará latifundios y la siguiente consulta será para ratificar o no todo el texto constitucional impulsado por Morales.

El Gobierno cree que los textos autonómicos presentados en las regiones son ilegales porque no están enmarcados en la actual Constitución y deben considerarse como propuestas para el futuro.

Según la prensa local, las regiones pretenden asumir quince competencias sobre educación, salud, tributos, seguridad, medio ambiente, justicia, policía y el control de los recursos naturales.

El vicepresidente sostuvo hoy que esos estatutos van más allá de la autonomía y promueven un federalismo que busca el reparto de los cargos públicos entre los grupos de poder regionales.

Los conflictos comenzaron a agravarse a fines de noviembre luego de que el oficialismo aprobara en primera instancia el nuevo texto constitucional en un liceo militar de la ciudad de Sucre en medio de disturbios que causaron tres muertos y 300 heridos.

Hace una semana el texto constitucional fue ratificado en la ciudad de Oruro y será votado en un referendo que Morales calificó hoy como la "última batalla" contra la oposición.