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Sábado, 2 de Enero de 2010

Uriarte se despide rechazando los prejuicios con la Iglesia guipuzcoana

El obispo de San Sebastián pide a su sucesor Munilla que "redescubra y potencie la riqueza que el Espíritu ha ido dejando en su viña"

PÚBLICO.ES ·02/01/2010 - 13:31h

En plena polémica por el nombramiento de José Ignacio Munilla como nuevo obispo de San Sebastián, el prelado saliente Juan María Uriarte se ha despedido de los fieles de su Diócesis denunciando y rechazando en su homilía los "prejuicios tenaces" que pesan sobre ella "en ámbitos cívicos y en algunos círculos eclesiales".

En su homilía, Uriarte ha hecho una "apología" de la Iglesia de Guipúzcoa frente a las "imágenes distorsionadas e interesadas que sobre ella circulan en ámbitos cívicos y algunos círculos eclesiales", al tiempo que ha expresado su deseo de que su sucesor, José Ignacio Munilla, "redescubra y potencie la riqueza que el Espíritu ha ido dejando en su viña de Guipúzcoa".

Uriarte ha presidido un oficio religioso que ha servido de despedida de los fieles de Guipúzcoa y que congregado al obispo emérito de San Sebastián, José María Setién, y el obispo emérito de Baiona, Pier Moleres, así como los vicarios generales de Bilbao y Vitoria, Angel Mari Unzueta y Fernando Gonzalo Bilbao, respectivamente, además de dos centenares de sacerdotes de la Diócesis.

También han asistido la presidenta del Parlamento Vasco, la popular Arantza Quiroga, y la diputada de Presidencia de Guipúzcoa, Edurne Egaña (PNV), quien ha sufrido un desvanecimiento y ha tenido que abandonar el templo.

'Venid y ved' lo fuerte que es la diócesis guipuzcoana

El prelado ha lamentado que en dichos ámbitos se haya descrito a este territorio como "una tierra espiritualmente empobrecida, escasa en vigor apostólico, no muy cuidadosa en la formulación de su fe y en la disciplina eclesial, debilitada en su relación con otras iglesias locales y escorada en sus afinidades políticas".

"No la conocen en realidad. Albergan prejuicios tenaces sobre ella. Einstein decía que es más difícil desintegrar un prejuicio que desintegrar el átomo", ha añadido.

Ante estas visiones negativas, el mitrado ha asegurado que nunca ha vivido en una diócesis en la que "el sentimiento de pertenencia, de sintonía y colaboración de muchos religiosos sean tan estrechos como en ésta", y ha valorado la implicación de los laicos en la Iglesia guipuzcoana.

En su opinión, los fieles de Guipúzcoa albergan "tres nobles preocupaciones": "la búsqueda tenaz de la paz, la ayuda extraordinariamente generosa al Tercer Mundo y la acogida humana y espiritual a los inmigrantes".

La paz, la pobreza y la inmigración, preocupaciones de los fieles

"No, ésta diócesis no se merece la visión peyorativa que bastantes parecen complacerse en airear. A quienes juzgan sin conocerla quiero decirles: 'venid y ved'. Y verán si sus ojos no están demasiado cargados por el prejuicio mental o por sentimientos negativos", ha proclamado el obispo, quien ha deseado que su sucesor, José Ignacio Munilla, "redescubra y potencie esta riqueza que el Espíritu ha ido dejando en su viña de Guipúzcoa".

Uriarte ha dicho que "ruega" con toda su alma para que así sea, como "ruega muy especialmente" por Munilla, algo que ha hecho intensamente "en todos estos días".

Al finalizar la celebración, los vicarios generales Félix Azurmendi y Patxi Aizpitarte han regalado a Uriarte un relieve policromado del siglo XVII con una imagen del Cristo Resucitado, la misma que ha presidido el despacho del obispo durante estos diez años de labor.

El prelado ha agradecido la larga ovación dispensada por los fieles que han abarrotado la catedral y, al concluir el oficio, ha saludado personalmente a todos los creyentes que han querido acercarse, como lo ha hecho la presidenta del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga.

El próximo sábado, el mismo escenario acogerá una celebración religiosa para recibir al nuevo obispo, José Ignacio Munilla, cuyo nombramiento ha sido expresamente rechazado por la mayoría de los párrocos de Guipúzcoa.