Sábado, 15 de Diciembre de 2007

"Nadie se llame a engaño, secuestrados son responsabilidad de FARC", dice la Policía

EFE ·15/12/2007 - 11:07h

EFE - Naranjo hizo la afirmación en un consejo comunal, que preside el jefe de Estado, Álvaro Uribe, en el municipio carbonífero de La Jagua de Ibirico, en el departamento del Cesar (noreste), a propósito de las afirmaciones del mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega.

El director de la Policía colombiana, general Óscar Naranjo, afirmó hoy que la responsabilidad de los secuestrados por las FARC es de esa organización de terroristas y en ello, subrayó, "nadie debe equivocarse ni llamarse a engaño".

Naranjo hizo la afirmación en un consejo comunal, que preside el jefe de Estado, Álvaro Uribe, en el municipio carbonífero de La Jagua de Ibirico, en el departamento del Cesar (noreste), a propósito de las afirmaciones del mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega.

"Que nadie se equivoque y nadie se llame a engaño, que nadie trate de transferir la responsabilidad del secuestro (de Íngrid Betancourt y decenas de colombianos más) al Estado, a la sociedad y a las instituciones", dijo el máximo jefe policial.

Naranjo manifestó que "los únicos responsables de la vida y de la integridad de los colombianos y extranjeros secuestrados son justamente esos asesinos, esos terroristas", refiriéndose a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Para Ortega hay el riesgo de que asesinen a Betancourt por hallarse en la selva, y porque "como no ha habido respeto a la intermediación que han estado desarrollando", hay peligro de que la puedan matar.

El mandatario nicaragüense dijo también ayer que "no es fácil asegurar que (Betancourt) pueda recorrer ante un punto seguro y que no le vayan a asesinar para culpar a la guerrilla, porque desgraciadamente a esos extremos llega esa confrontación en Colombia".

Las afirmaciones de Ortega generaron una dura carta de protesta del Gobierno colombiano, que está a la espera de una respuesta.

El general Naranjo en un inusual pronunciamiento dijo "que nadie transfiera esa responsabilidad, porque hoy, más que nunca, el país y la comunidad internacional deben saber que las FARC deben responder por la vida, la integridad personal de todos los secuestrados. No interesa si son políticos, miembros de la fuerza pública, policías o ciudadanos del común".

Las afirmaciones de Ortega generaron hoy el rechazo de distintos sectores de la sociedad colombiana, que las consideraron una grave intromisión en los asuntos internos del país.

La senadora Marta Lucía Ramírez, ex ministra de Defensa, integrante de la comisión de asuntos exteriores del Congreso, dijo que protesta y exige respeto del mandatario nicaragüense, "por su intromisión indebida en asuntos internos de Colombia".

"Esta no es la primera vez. Es la segunda vez que el presidente de Nicaragua es tan familiar, tan deferente, con el jefe de un grupo declarado como terrorista a nivel internacional", dijo la política, al hacer referencia al trato de Ortega hacia Pedro Antonio Marín, alias "Manual Marulanda Vélez", máximo jefe de las FARC.

Por su parte, el presiente del directorio nacional del Partido Conservador, Efraín Cepeda, que respalda al Gobierno de Uribe, afirmó que "ahora resulta que los presidentes latinoamericanos de la línea 'chavista', han tomado por deporte los ataques a nuestro país".

Eso, agregó Cepeda a la prensa, "no lo podemos permitir, debemos rechazarlo de manera frontal, pues son asuntos internos de Colombia".

A su turno, el ex ministro de Exteriores, Augusto Ramírez, consideró que "Ortega está respirando por la herida" porque la Corte Internacional de Justicia (CIJ) "le ha dado con una piedra en los dientes, le ha dicho que el tratado (Esguerra-Bárcenas) es perfectamente válido, legítimo y vigente, y no halla como vengarse del fallo".

Ramírez se refirió así a la reacción del mandatario nicaragüense frente a la decisión de que el tratado Esguerra-Bárcenas de 1928 está vigente, y que por lo tanto, las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, entre otras, en el Caribe, frente a las costas de Nicaragua, son colombianas.