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Viernes, 1 de Enero de 2010

Entra en vigor el TLC China-ASEAN, el mayor del mundo por consumidores

EFE ·01/01/2010 - 11:17h

EFE - Una mujer camina por un local de juguetes, la mayoría provenientes de China, en Yakarta, Indonesia. EFE/Archivo

El mayor Acuerdo de Libre Comercio (TLC) del mundo por número de consumidores, el rubricado entre China y los diez países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), con una población de 1.900 millones, entró hoy en vigor.

Por volumen de negocio, con unos 200.000 millones de dólares (140.000 millones de euros) de intercambio en 2008, el TLC China-ASEAN es el tercer del mundo, por detrás de la Unión Europea y América del Norte (NAFTA).

El PIB combinado de los once países es de unos 6 billones de dólares.

La entrada en vigor de hoy consolida un proceso iniciado entre China y la ASEAN en 2002, cuando empezó a negociarse el TLC, y que ha sextuplicado el volumen comercial entre estos países en menos de una década.

En 2005 se aplicaron las primeras reducciones arancelarias, en 2007 se firmaron acuerdos sobre mercancías y servicios y el documento de inversiones fue rubricado el pasado 15 de agosto: en total ocho años de reducciones paulatinas de aranceles por lo que, según los economistas, su eliminación no desequilibrará la economía mundial.

De hecho, China se convirtió en los últimos años en el tercer socio comercial de la ASEAN, arrebatando el puesto a EEUU y por detrás de Japón y la Unión Europea (UE), y el acuerdo se firma en un momento en el que la crisis global ha reducido las exportaciones asiáticas hacia EEUU.

El paso dado hoy supone la eliminación de un 90 por ciento de los aranceles comerciales entre China y Malasia, Indonesia, Brunei, Filipinas, Singapur y Tailandia; y en la segunda fase, que entrará en vigor en 2015, se eliminarán con Laos, Vietnam, Camboya y Birmania, los cuatro miembros más jóvenes.

La mayoría de productos que inician su libre circulación contaban hasta ahora con bajos gravámenes, de un 5 por ciento.

Pekín espera que el TLC impulse aún más el comercio entre los once países, ya que supone un trato preferencial recíproco entre las empresas de la ASEAN, y cuando el pacto esté plenamente implementado 7.000 categorías de productos circularán libremente por la zona, según datos del Gobierno chino.

El 10 por ciento de los aranceles que se mantienen corresponde a mercancías que afectan a la competencia entre los países más débiles y el gigante chino, en concreto productos agrícolas, textiles, electrónicos, componentes de automóvil o maquinaria pesada, cuyos gravámenes se irán reduciendo poco a poco.

La organización desconoce todavía el impacto que el TLC pueda tener en términos de ahorro entre sus 1.900 millones de consumidores, pero espera que "todas las partes actúen de manera que el ciudadano medio se beneficie de estas reducciones arancelarias", en palabras del secretario general de la ASEAN, el tailandés Surin Pitsuwan.

Detrás de las grandes cifras, existen grandes disparidades en el grupo: el poder de adquisición de los cuatro países más ricos fue diez veces superior al de los siete restantes el año pasado.

Los analistas creen que el masivo TLC beneficiará a los países con recursos naturales y petróleo destinados a alimentar el insaciable apetito energético chino, mientras que será un problema para aquellos que tengan que competir con las exportaciones baratas de la tercera potencia económica.

Los países productores de textiles, calzado y acero, como Tailandia, Vietnam, Camboya e Indonesia, saben que su sector laboral es más vulnerable a las exportaciones baratas chinas.

Indonesia, la mayor economía del sudeste asiático, está incluso estudiando pedir una revisión del tratado para los que considera sus sectores más expuestos a la avalancha amarilla: textil, productos electrónicos, acero y petroquímicos.

En el caso de Vietnam, en 2008 arrojó un déficit comercial con China de unos 11.000 millones de dólares, ya que su producción se basa en exportaciones baratas, por lo que tendrá que identificar nuevos nichos de negocio.

"El nivel de competencia es distinto en varios sectores", reconoció Doan Duy Khuong, vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam, citado por la agencia de noticias china Xinhua.

"Esta competencia obligará a las empresas a mejorar y a buscar la calidad, lo que será bueno para los consumidores", agregó.

En el otro extremo, los miembros de la ASEAN más favorecidos son aquellos con pequeños déficit comerciales con China, como Singapur, Malasia y Tailandia.

Malasia espera beneficiarse con el TLC, ya que exporta aceite de palma, caucho y gas natural a China, y podrá aumentar sus exportaciones agrícolas al país asiático, al igual que Vietnam y Camboya, que no podrán competir con el textil chino, a no ser que atraigan su deslocalización mediante su mano de obra barata.

Tailandia también puede ofrecer bienes agrícolas, así como bebidas, joyería y cosméticos para la creciente demanda china; mientras que Singapur ha aplaudido los beneficios liberalizadores del TLC.

Las voces críticas, sin embargo, señalan que estos acuerdos mantienen en la pobreza a los países más desfavorecidos, acuerdos que, en formato bilateral o regional, han proliferado en los últimos años hasta alcanzar el récord de los actuales 400, según cifras de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Marga Zambrana