Sábado, 15 de Diciembre de 2007

"Beneficiarse de la Guerra es deleznable"

Es ese intérprete con cara de chico normal que ha hecho suyo el papel de antihéroe contemporáne. Ahora hace doblete con el estreno de 1408 y Grace is Gone

ROSA GAMAZO ·15/12/2007 - 10:35h

Su apariencia de chico normal le ha dado una gran ventaja en su carrera como actor. Cusack ha hecho de todo en sus más de 20 años de profesión. Hizo su debut cinematográfico a los 17 años en la comedia romántica Class, donde formó parte de aquel grupo llamado Brat Pack. Pero no se dio realmente a conocer hasta que protagonizó Los timadores, junto a Angelica Huston y Annette Bening en 1990.

Al principio de su carrera, sus papeles se limitaron a interpretar a adolescentes en películas cortadas por el mismo patrón, pero pasados los tórridos ochentas, su currículum cinematográfico no ha hecho más que diversificarse mostrando un olfato especial en la elección de proyectos interesantes, raros. Tal es el caso de películas como Grosse Point Blank (Un asesino algo especial) o Cómo ser John Malcovich, donde dio vida a un obsesivo marionetista, o Max, donde interpreta a un coleccionista de arte relacionado con un joven Hitler.

Con tanto título, llegó lo inevitable: la fama. Su cara de vecino aburrido ya no era ni siquiera excusa para atraer los flashes de los paparazzi. Sin embargo, Cusack –de 41 años– no es de los que guste de ir de fiesta en fiesta paseando palmito. Ha asegurado en varias ocasiones que la fama es lo peor que le puede pasar a un actor. No por ello le ha faltado trabajo.

Prueba de ello es su doblete en cartelera que llega en dos tandas a España. Un cuento de terror con el sello de Stephen King y un drama bélico ambientado en la América traumatizada por las víctimas de la guerra de Irak. En la primera, 1408, que se estrenó ayer en España, comparte cartel con Samuel L. Jackson e interpreta a un escritor dedicado a investigar la veracidad de supuestos locales encantados o poseídos por espíritus. Un descreído.

Por otro lado, Grace is Gone, que llegará a España en 2008, permite a Cusack mostrar un proyecto más personal –el actor produce el filme– y su lado más vulnerable al interpretar un padre conservador cuya esposa fallece en el conflicto iraquí.

¿Ha tenido la oportunidad de conocer a hombres que han perdido a sus mujeres en la guerra de Irak?

Sí y fue muy triste. Conocí a un hombre que vive una situación muy parecida a la de mi personaje en la película, sólo que tenía tres hijas en vez de dos. Me sirvió como inspiración para el papel.

Su personaje sufre una evolución física durante la película. Al principio parece más mayor y al final tiene un aspecto más juvenil.

No es algo que hice ex profeso. Imagino que como es capaz de liberarse de mucha de la tensión y de las emociones que acarrea se traduce en un aspecto más juvenil, menos estresado.

¿Es de los que está metido en el personaje durante todo el rodaje o desconecta al final del día?

Intento desconectar. En este caso no tenía más remedio que hacerlo porque estaba tan tenso y con una posición tan encogida que necesité ayuda del quiropráctico.

En estos momentos, ¿qué es lo que le preocupa de lo que pasa en el mundo?

La privatización de la guerra. El hecho de querer sacar un beneficio económico de algo tan terrible, es deleznable.

Tiene una carrera como actor muy versátil, ¿sigue alguna estrategia a la hora de elegir tus proyectos?

No especialmente. Intento elegir películas de estudio que tengan éxito y hacerlas lo mejor que puedo, por otro lado están los proyectos más personales en los que realmente te sientes atraído por la historia y a puestas por ella.

Ahora estrena también ‘1408’, basada en una historia de Stephen King. ¿Qué le hizo decidirse?

Pensé que salir junto a Samuel L. Jackson en el póster estaría bien (risas).

La película a pesar de ser de miedo es para mayores de trece años, lo que implica en Estados Unidos que no se pueden escuchar tacos.

El único taco que se oye lo dice Samuel L. Jackson. Yo me pasé quince semanas en esa habitación diabólica, sufriendo y sudando y no puedo decir ni mu... Muy injusto (sonríe).

¿Cuál ha sido su peor experiencia en un hotel?

No tengo ninguna mala experiencia personal pero lo que me pasa muy a menudo es que cuando me despierto no tengo la menor idea de donde estoy. También recuerdo una vez en un hotel de Suráfrica que nos dijeron que no saliéramos solos de noche, a no ser que tuviéramos un guarda con nosotros. Por lo visto una señora salió por la noche a su cabaña a cambiarse de zapatos y se la comió un león.

Después de rodar tantas semanas en la misma habitación, ¿No está deseando salir de ahí?

Sí, pero a la vez te entra un poco de síndrome de Estocolmo.

¿Es fan de Stephen King?

Mi primera experiencia con Stephen King fue cuando con doce años me colé en un cine para ver El resplandor. Cuando salí y tuve que volver a casa había un viento terrible y estaba oscuro. Tuve que andar sólo durante veinte minutos y no podía parar de pensar en Jack Nicholson saliendo de alguna esquina para atacarme. No he pasado más miedo en toda mi vida. Luego vi Carrie y más tarde leí La danza de la muerte. Creo que es un autor estupendo que no tiene todo el crédito que se merece. Creo que sus personajes están muy trabajados, a mi personalmente me encanta.