Sábado, 15 de Diciembre de 2007

Bali marca el inicio del camino futuro del clima

La Cumbre de Bali terminó con un acuerdo in extremis. La delegación esatdounidense aceptó al final las peticiones de los países en vías de desarrollo para que la transferencia de tecnología y la financiación, que deben realizar los países desarrollados, fuera “medible, verificable y notificable”

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE | Enviada especial ·15/12/2007 - 09:29h

La Cumbre de Bali terminó en un acuerdo in extremis. Un acuerdo que responde a la corresponsabilidad en la lucha contra del cambio climático, de los países desarrollados y de los en vías de desarrollo. El acuerdo final, recogido en la llamada ‘Hoja de ruta de Bali’, establece por primera vez que deberá haber compromisos de reducción  para los países en vías de desarrollo a partir de 2013, en el post-Kioto, y que los países desarrollados además de estos compromisos deberán realizar una transferencia de tecnología y una financiación para mitigación del cambio climático en los países en vías de desarrollo “medible, verificable y notificable”.

Sin  embargo, el acuerdo parecía inalcanzable a lo largo de la mañana del sábado en Bali. Posturas enfrentadas y aparentemente irreconciliables entre EEUU y el resto de mundo hacían temer entre las delegaciones de 187 países un fracaso o una cumbre sin resultado. La madrugada del viernes se pospuso la votación en plenario del documento final hasta la mañana siguiente, y el sábado cuando parecía acordado el último borrador, los países en vías de desarrollo, India y China mostraron sus objeciones al texto.

Tras aceptar compromisos de reducción de emisiones para el futuro régimen a partir de 2013, India pidió que no sólo fueran medibles sus cuotas de reducción de emisiones, sino también las ayudas que deben dar los países desarrollados para que las economías de los menos industrializados no sean dependientes del carbono.

EEUU mostró una negativa rotunda a que se pueda medir su transferencia de tecnología y su financiación. A pesar de que la delegación estadounidense sí aceptaba compromisos de reducción, como ya hizo en Kioto (aunque no lo ha ratificado), no parecía estar dispuesta a dar más ‘concesiones’. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, intervino en el Plenario para mostrar su “decepción” por los enfrentamientos y para pedir a los países un acuerdo inmediato. “Ninguna delegación puede tener todo lo que desea”, advirtió. Y el presidente de Indonesia conminó a “cooperar, mostrar flexibilidad y compromiso”, porque “lo peor que puede suceder es que el proyecto se desmorone por no firmar las decisiones adecuadas”.

 

"Si no lidera el proceso, quítese de enmedio" 

Y la balanza no estaba en ese momento del lado del acuerdo. Tras las intervenciones de la UE, India, Paquistán, Bangladesh, Costa Rica y Arabia Saudí a favor del acuerdo. La jefa de la delegación de EEUU, Paula Dobriansky, afirmó que no podía aceptar la fórmula propuesta. El abucheo de la sala fue unánime. Y llegó el momento de Papúa Nueva Guinea: “EEUU debe liderar el proceso, pero si no está dispuesto a hacerlo quítese de en medio”.

El Plenario acogió con aplausos el reto. Y la pelota cayó sobre el tejado de EEUU. No podía quedar como el malo de la película y descolgarse de la lucha contra el cambio climático, pero tampoco dar un cheque en blanco, porque quiere dar la imagen de ser “un país muy comprometido con esta lucha”. Y Dobriansky anunció lo que toda la comunidad internacional esperaba escuchar: “Los EEUU se suman al consenso”. El presidente de la Conferencia, el indonesio Rachmat Witoelar, dio los tres mazazos para ratificar el acuerdo, tras 15 días y una última larga jornada de negociación, que ha batido el récord de tiempo de cualquier conferencia de cambio climático.

La UE ha vuelto a demostrar su liderazgo en la lucha contra el cambio climático al mantener sus compromisos de reducción y sumar voluntades para que tanto EEUU como los países en vías de desarrollo también las asuman. Las cantidades de gases de efecto invernadero que la atmósfera podría soportar para no aumentar la temperatura de la Tierra, propuestas por el panel de expertos científicos IPCC, ha quedado recogido en un pie de página, pero servirá como marco para el acuerdo del post-Kioto y sirve para que todos los estados reconozcan que el calentamiento es “inequívoco”.

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