Sábado, 15 de Diciembre de 2007

Musharraf aprueba más enmiendas con expectación ante el probable fin del estado de excepción

EFE ·15/12/2007 - 08:37h

EFE - El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, durante la ceremonia de despedida en el Colegio de la Jefatura en Quetta, el pasado 5 de diciembre.

El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, ha enmendado varios artículos de la Constitución para dar validez a algunas medidas tomadas durante la vigencia en el país del estado de excepción, cuyo fin está anunciado para hoy.

Las enmiendas pretenden proteger y dar continuidad a los jueces del Tribunal Supremo que juraron el cargo tras la declaración de la excepción, vigente desde el pasado 3 de noviembre, así como el cese definitivo de los anteriores.

Musharraf recurrió al estado de excepción debido, dijo, al deterioro de la ley y el orden en el país y a las injerencias de la justicia en la labor del Gobierno.

Pero, según los analistas, Musharraf pretendía en realidad desactivar el poder del Tribunal Supremo, que dirimía en esos momentos la validez de su candidatura presidencial para un segundo mandato, con una decisión seguramente adversa al presidente.

El estado de excepción obligaba a los jueces a jurar de nuevo sus cargos, pero muchos de ellos, encabezados por el presidente del Tribunal, Iftikhar Chaudhry, se negaron a hacerlo y cesaron, una situación ahora ratificada con las nuevas reformas de la Constitución.

Con el Supremo remozado, los jueces cesantes disfrutarán de una pensión y beneficios de retiro gracias a las reformas del Tribunal, que pone la edad mínima para formar parte de él en 40 años.

La decisión llega pocas horas antes del fin del estado de excepción.

El fiscal general de Pakistán y cercano consejero de Musharraf, Malik Qayyum, había asegurado el pasado día 7 que el estado de excepción iba a terminar hoy con la revocación de la Orden Constitucional Provisional que lo instauraba.

Musharraf ya se había blindado por decreto, con una decisión del 21 de noviembre que estipulaba que la declaración del estado de excepción había sido hecha de forma "válida" y que no podría ser "puesta en cuestión por ningún tribunal o foro".