Viernes, 14 de Diciembre de 2007

La Justicia malgache mantiene en firme la sentencia contra un matrimonio español

EFE ·14/12/2007 - 22:44h

EFE - Un hombre lleva a un pasajero en un 'rickshaw', un carrito oriental, por las calles de Antisirabe, Madagascar. La Justicia de este país ha mantenido firme hoy la sentencia que dictó contra una pareja española por contrabando de animales.

El Tribunal de Apelaciones de Madagascar ratificó hoy la condena de un año de prisión impuesta en julio pasado al matrimonio español compuesto por Marta Magraner y Daniel Manero, por intentar sacar de contrabando del país 48 tortugas de una especie protegida.

"En su dictámen, la corte ha dejado en firme las condenas, aunque en el caso de mi mujer será en suspenso", dijo Manero a Efe por teléfono desde Antananarivo, la capital malgache.

Manero, quien se manifestó "extrañado" por la diferencia que el tribunal ha hecho al imponer las dos sentencias, cumple actualmente la suya en un convento trinitario, donde desarrolla trabajos comunitarios en el marco de lo que la ley malgache determina como "mano de obra penal" fuera de una cárcel.

Su traslado al convento se efectuó hace tres semanas, tras intensas negociaciones realizadas por la diplomacia española ante las autoridades malgaches, pero el de Marta Magraner sólo fue hace una semana, apuntó Manero.

En su veredicto, el tribunal de Apelación elevó también de 4.300 a 50.000 euros la multa original impuesta a la pareja valenciana por su intento de sacar ilegalmente animales de Madagascar, señaló Manero, quien comentó que el monto es "insólito" teniendo en cuenta que un sueldo mensual promedio en esa isla africana es de 40 euros.

Daniel Manero, de 42 años, y Marta Magraner, de 27, fueron arrestados el 7 de julio en el aeropuerto de Antananarivo cuando se disponían a salir de Madagascar con las 48 tortugas y vasijas artesanales de madera escondidas en varias valijas.

Pese a que tendrá que cumplir su condena íntegramente, Manero se manifestó agradecido de que las autoridades malgaches autorizaran su traslado al convento trinitario puesto que las condiciones en la cárcel, afirmó, eran similares a las de "un campo de concentración".

"Vivíamos hacinados con otros 55 prisioneros en una celda de 20 metros cuadrados, comidos por los piojos y teniendo que esquivar las cucarachas y ratas tan grandes como gatos", comentó.

Manero tiene que cumplir su condena en Madagascar (con el tiempo desde que ingresó a la cárcel hasta su juicio ya computado) puesto que España no mantiene con este estado africano ningún acuerdo de los denominados de "mutua ejecución de sentencia", que permiten la ejecución de la misma en el país de origen del condenado.

Madagascar, isla situada frente a las costas de Mozambique, en el océano Índico, tiene una extensión parecida a la de España y poco más de 19 millones de habitantes.

La isla, un antiguo reino independiente y luego colonia francesa, recibe un gran flujo de turistas europeos, atraídos por sus amplias playas y los parques nacionales que ocupan las selvas de Atsinana, distribuidas a lo largo de la región oriental del país.