Viernes, 14 de Diciembre de 2007

Banquillos en el alambre

Koeman, obligado por las lesiones, se pone en manos de la vieja guardia a la que pretende fulminar. Rijkaard, sin estar convencido, alineará al trío formado por Ronaldinho, Messi y Etoo

ALBERT MARTÍN VIDAL ·14/12/2007 - 21:39h

Koeman y Rijkaard, compañeros en la selección holandesa, se reencontrarán en Mestalla.

Duelo de contradicciones. Ni Ronald Koeman ni Frank Rijkaard actuarán esta noche con libertad. Los técnicos holandeses del Valencia y el Barça, inseguros y en la picota, se enfrentan hoy atados abundancia, Rijkaard.

Mestalla vivirá un partido dramático entre dos equipos que no pueden permitirse un nuevo tropiezo. Y para atacar semejante desafío a Koeman se le acumulan las altas, y a su compatriota, las altas. Así que el valencianista tendrá que aparcar su orgullo para ponerse en manos de Cañizares, Albelda, Joaquín y demás veteranos, y Rijkaard castigará a Bojan para apostar por el trío atacante clásico: Messsi, Ronaldinho y Etoo.

Un prolongado declive

Pese a que Rijkaard quiso quitar dramatismo a la cita asegurando que no es un partido decisivo, la cuestión de los partidos lejos del Camp Nou se ha convertido en una auténtica obsesión para los azulgrana. Tal vez por ello, el regreso de Etoo al frente del ataque resulta providencial. El delantero camerunés ya marcó esta semana y llega a la semana más decisiva del Barça en lo que va de año con una idea en la cabeza: superar su mejor media goleadora, que fijó en la temporada 2005-2006 con un gol cada 121 minutos.

Transcurridas 15 jornadas, empiezan a existir datos que hacen pensar que los tiempos del Barça arrollador y que rompía un récord tras otro parecen cada vez más lejanos. A estas alturas de la competición liguera, el Barça de esta temporada sólo supera al del primer año de Rijkaard en el banquillo, cuando Saviola, Gabri, Gerard López o Reiziger eran titulares.

Tras ese año, cualquier Barça fue mejor que el actual. Los números son claros: en la campaña 2004-2005, Ronaldinho y compañía llevaban 38 puntos tras la jornada 15, con un goal average favorable de +23. Un año después, en la temporada del doblete, la diferencia goleadora se elevaba a +25 y sumaba 34 puntos. El pasado año el declive ya era evidente: 33 puntos a favor y 22 goles más anotados que recibidos. Esa cifra ha vuelto a menguar esta campaña, hasta llegarse a los 31 puntos actuales y a un +17 de goal average.

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