Viernes, 14 de Diciembre de 2007

La UE provoca la furia de Serbia al enviar una misión a Kosovo

Javier Solana es el encargado de la operación de asistencia administrativa a la provincia rebelde.

PÚBLICO ·14/12/2007 - 21:32h

"Autodeterminación" reza esta pintada en Pristina, la capital de Kosovo. EFE

El futuro de Kosovo está en el aire tras el duro enfrentamiento ayer entre la Unión Europea y Serbia sobre el asunto de la independencia de esta provincia.

La iniciativa de enviar una misión de administradores y policías a Kosovo, acordada ayer por los líderes de la UE, provocó una durísima reacción por parte del primer ministro serbio, Vojislav Kostunica.

"Es inaceptable hablar de la provincia serbia como un futuro Estado de derecho y democrático", dijo Kostunica en un comunicado.

Kosovo, con un 90% de población albanesa, busca la independencia que es rechazada radicalmente por los serbios, que aceptarían sólo una autonomía ampliada. La comunidad internacional lleva meses buscando una salida negociada, sin éxito.

Los comentarios del presidente francés tampoco ayudaron a mejorar el ambiente para las negociaciones. Nicolas Sarkozy declaró en la cumbre de ayer en Bruselas que la independencia de Kosovo era "inevitable".

Oferta rechazada

La UE intentó suavizar la posición de Belgrado al ofrecer un proceso acelerado de adhesión a la Unión, lo cual provocó indignación en Kostunica.

"Es sobre todo ofensivo e inaceptable que a una Serbia mutilada se le ofrezca la recompensa en forma de adhesión acelerada en la UE a cambio de la reconciliación con la violencia", dijo el dirigente serbio.

Los líderes de la UE aprobaron iniciar "de inmediato" los preparativos para una misión civil en Kosovo que asuma la administración judicial y policial de esa provincia serbia de mayoría albanesa.

Se dio el mandato al Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, para prepar la misión junto a las autoridades kosovares y de las Naciones Unidas.

Sin embargo, aún se desconoce la fecha en la que la UE relevará a la ONU (UNMIK) en la mayoría de las tareas que asumió en 1999, cuando se hizo cargo de la provincia tras los bombardeos de la OTAN que expulsaron al Ejército serbio.

Los detalles de la misión deberán aprobarse en un próximo Consejo de Asuntos Generales, pero en anteriores reuniones se ha venido hablando de un despliegue de 1.500 efectivos.

La UE asegura que quiere ayudar a la provincia secesionista en su camino hacia una "estabilidad sostenida" y está también dispuesta a apoyarla económicamente "dentro de una perspectiva europea".

Sin embargo, los dirigentes europeos se abstuvieron de tomar una decisión respecto al reconocimiento de un Kosovo independiente, en el caso de que el nuevo Gobierno de la provincia tome este paso de forma unilateral.

La UE prefiere esperar la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el próximo día 19 donde se analizará la situación sobre Kosovo y se decidirá sobre el destino del proceso del estatuto