Viernes, 14 de Diciembre de 2007

La operación cardiaca más prematura

Cirujanos del Hospital La Fe de Valencia operan de una cardiopatía congénita a una bebé de sólo 1.375 gramos

AGENCIAS ·14/12/2007 - 21:28h

El Hospital Universitario La Fe de Valencia anunció ayer que el pasado 29 de noviembre se operó con éxito de una cardiopatía congénita grave a una niña prematura de tan sólo 1.375 gramos de peso.

Según explicó en conferencia de prensa el responsable de la Unidad de Cirugía Cardiaca Pediátrica del centro hospitalario, José María Caffarena, “se trata de la primera vez en España que se lleva a cabo una intervención tan compleja en un bebé prematuro de tan bajo peso”.

Para los cirujanos, la intervención ha supuesto un“desafío al límite”, puesto que en Paola, nacida en Castellón en un parto de gemelos a las 31 semanas de gestación, se juntaban varios factores “peligrosos”: ser prematura y de bajo peso –“una de las causas más frecuentes de muerte en los recién nacidos”– y tener una cardiopatía grave, que es la
segunda causa de mortalidad infantil.

No obstante, y a pesar de los riesgos, Paola fue intervenida y sigue ingresada en el centro, donde se recupera de forma favorable de la operación,de la que no le han quedado secuelas.

Los especialistas destacaron que sólo existen precedentes de intervenciones en niños tan prematuros, en Francia y en Japón. Paola entró a quirófano cuando tenía sólo tres semanas de vida, tras observar sus médicos que el tratamiento al que estaba sometida no daba resultados, por lo que “precisaba mucho oxígeno y sufría un deterioro pulmonar”, según explicó Caffarena.

Corrección completa

Aún así, “lo normal hubiera sido una operación de bajo riesgo para paliar los efectos” de su patología, pero se decidió corregir por completo” su cardiopatía, ya que, de lo contrario, “tenía pocas expectativas de curación y de vida”, auguró el especialista.

En concreto, Paola padecía una malformación cardíaca que “afecta a dos de cada 1.000 recién nacidos”, explica el cirujano. “Del ventrículo izquierdo salía una arteria pulmonar y del derecho salía la aorta, cuando la ubicación debe ser la contraria”, precisó.

Además, tenía “un defecto en la parte del tabique que separa los ventrículos del corazón y que provocaba que hubiera una gran comunicación interventricular”, agregó.

El “principal riesgo” de la cirugía, continuó Caffarena, era “el peso tan reducido del bebé” y “la inmadurez de sus órganos”, debido a su prematuridad.

En este sentido, el experto señaló que “su corazón era del tamaño de una castaña, el volumen de sangre circulante de la paciente no era superior a los 100 centilitros, es decir, menos de un vaso de agua pequeño, y sus arterias no llegaban a medir un milímetro”, incidió.

Para realizar la operación, el equipo médico utilizó circulación extracorpórea, con una máquina que oxigena la sangre mientras se opera.