Viernes, 14 de Diciembre de 2007

El Miniesterio de Economía se suma a la petición de no trasladar el IPC a los salarios

Los sindicatos escuchan con estupor la idea y acusan al Gobierno y las grandes empresas de impulsar los precios hasta el 4,1%.

BELÉN CARREÑO ·14/12/2007 - 20:33h

Aunque esperada, la confirmación de que la inflación en noviembre repuntó al 4,1% (su mayor alza desde enero de 2006) causó el viernes un fuerte revuelo y provocó las declaraciones de numerosos agentes sociales.

El Gobierno, por boca del secretario de Estado de Economía, David Vegara, se sumó con contundencia a la petición de contención salarial realizada por el gobernador  Banco de España y el Banco Central en los últimos días. Reproduciendo el mensaje del gobernador, Vegara instó a sindicatos y trabajadores a no trasladar el repunte del IPC a los salarios debido a la "transitoriedad" del fenómeno.

Como ya habían hecho en otras ocasiones, los sindicatos mostraron su indignación por la petición oficial. Según UGT,  los trabajadores "no generan la inflación, pero sí la pagan" por lo que considera "fuera de lugar" las recomendaciones de no paliar la subida mediante las cláusulas de salvaguarda de los convenios laborales.

Por su parte, el secretario general de CCOO, José María Fidalgo, apuntó a la "connivencia de las grandes empresas" como principal causa de las subidas, según declaraciones a Europa Press. Además, hizo hincapié en la utilización de las cláusulas de revisión y pidió una colaboración activa del Gobierno.

Ambos sindicatos instan a los trabajadores a incorporar la herramienta de la cláusula de salvaguarda en los convenios colectivos. Según el Acuerdo de Negociación Colectiva que firmarán patronal y sindicatos la semana que viene, se mantiene la posibilidad de pactar la cláusula. Cada trajador debe negociarla con su empresa para fijar el umbral de inflación sobre el que se activa. Además, el marco de revalorización salarial se fija un año más en el 2%.

El enfrentamiento entre Gobierno y sindicatos estuvo aderezado por las declaraciones del PP, que acusó al Gobierno de no estar tomando las medidas necesarias para evitar la escalada inflacionista. En lo que estuvieron de acuerdo la mayor parte de los actores políticos es en la pérdida de competitividad que supone una alta inflación.

Los combustibles se disparan

La polémica distrajo la atención del análisis detallado sobre los principales motores de la subida. En esta ocasión, los combustibles aparecen como los principales culpables ya que se han encarecido el 13,4% respecto al mismo mes de 2006. La subida es muy abrupta si se tiene en cuenta que en octubre los carburantes se habían incrementado un 8,4%.

Como ya es habitual en los últimos meses, los alimentos también continúan sus avances. De nuevos son los elaborados los que más acusan las subidas, con un incremento del 7% interanual, seguido de los frescos, que rozan el 5%.

La inflación subyacente, la que descuenta el precio de alimentos frescos y energía, se stituó en el 3,2%, una décima más que en el último mes. Pese a que esta tasa se encuentra en máximos de los últimos tres años, su estabilización es un síntoma de que la escalada de los precios puede tocar a su fin en los próximos meses.

El Servicio de Estudios de las Cajas de Ahorros, Funcas, dio ayer su previsión de inflación para diciembre, que fija en el 4,2%, y pronostica un máximo en febrero en 4,4% tras lo cual comenzará a caer. También la patronal apuntó en un comunicado su expectativa de que se mantengan las presiones inflacionistas en los próximos meses. 

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